martes, 18 de mayo de 2010

Europa, la industria, la globalización y el medio ambiente (II)


Pues… el caso es que estaba yo esta tarde contestando a un comentario en la entrada de ayer y, según me iba enrollando y enrollando, he pensado… quizás esta respuesta daría para una entrada completa y enmarque un poco mejor las opiniones que expresaba Elvira en su post a pie de máquina…

El comentario que ha suscitada esta entrada lo aportó Lucia Castro Díaz que a su condición de emprendedora (lo cual ya despertaría por sí solo mi atención) une su formación en Química y su Doctorado en Materiales por la Universidad de Oxford, su capacidad en comunicación y experiencia en el mundo de Internet y las TICs. (Todo un honor leerte por aquí, muchas gracias en primer lugar)

Su blog, Mundo Material es muy recomendable, aunque no lo actualiza tanto como nos gustaría…. De hecho, hace unos meses recomendaba seguir mi cuenta de Twitter… eso sí, no se atrevía a clasificarla en ningún sitio concreto… yo creo que la recomienda porque le caigo bien… y punto. (Gracias, Lucia)

Su aportación a la entrada de ayer incide en dos líneas ampliamente debatidas en nuestros foros y en una realidad en la que siempre estaremos de acuerdo.

Las líneas de debate son, por un lado, el papel definitivo y casi-absoluto que tienen los consumidores occidentales a la hora de determinar qué procesos y productos perduran en el mercado y cómo con información y transparencia, serían los consumidores con sus decisiones los principales valedores de una industria más sostenible… mucho más allá de los que pueda alcanzar la legislación.

La segunda línea de debate es el supuesto “deber moral” que pueda corresponder a Europa en el liderazgo en materia de Sostenibilidad…. Polémico tema donde los haya en el seno de esta Asociación…

Y la realidad incuestionable, con la que todos comulgamos, es que la visión a corto hay que descartarla… aunque sí que debemos tener en cuenta la hoja de ruta que nos lleve al largo plazo…

En materia de políticas, planificación y visión a largo plazo no hay debate posible... todos estamos de acuerdo en hacia dónde debemos ir. La Sostenibilidad responde a casi todas nuestras preguntas y nos permitiría (ojo al condicional...) avanzar en el nivel de vida global del planeta y en la conservación (o incluso, ¿por qué no?, en la mejora) ambiental.

Cuando hablamos de "nivel de vida" todo el mundo imagina a un occidental con sobrepeso tumbado junta a su piscina pero no es sólo eso: el concepto “nivel de vida” se concreta en muchas otras cosas.

Cuando yo nací (1971) el Índice de Mortalidad Infantil (IMI - Número de defunciones durante el primer año de vida por cada mil nacimientos vivos registrados) en España era de, aproximadamente (cito de memoria) 18 por mil. Es decir, 18 de cada mil bebés que nacieron el mismo año que yo en España murieron antes de cumplir un año de vida… en 2004, año que nació mi hija, ese indicador era de 4,0 por mil, en 2007 de 3,7 por mil… ¿podemos decir: “ya hemos avanzado bastante”, “no necesitamos mejorar”?... ¿quién se lo explica a unos padres que acaban de perder a su hijo?...

¿Es importante o no que avancemos, global y armónicamente, en nivel de vida?... porque, por supuesto, ese indicador también debe mejorarse en África, en China o en cualquier otro lugar del mundo.. o ¿alguien piensa que no?….

Pero claro, esa visión a largo plazo requiere de una ruta, larga y tortuosa y en la que, nos guste o no, o avanza todo el planeta de una forma coordinada o no conseguiremos ni una cosa ni otra.

Un claro ejemplo (aunque hay muchos) puede ser la Directiva de Comercio de Derechos de Emisión. Todos estamos de acuerdo en la necesidad de mejorar la eficiencia y en reducir los efectos sobre el cambio climático, pero la aplicación unilateral por parte la Unión Europea de medidas económicamente muy gravosas para su industria no va a llevar a la solución del problema…. es más, en realidad, lo empeora.

Una tonelada de CO2 emitida en China afecta al cambio climático exactamente lo mismo que una tonelada de CO2 emitida en Europa. Si gravamos las emisiones de CO2 necesarias para fabricar un neumático en Europa estaremos desplazando la demanda a países terceros… que probablemente utilicen tecnología menos eficiente para fabricar la misma rueda… y que además deberá ser transportada a Europa para su utilización por el consumidor final… con lo que estamos reduciendo nuestra propia competitividad y perjudicando el medio ambiente global… es decir, la Sostenibilidad justo al revés.

¿Que a largo plazo favoreces la innovación y la eficiencia en la fabricación de neumáticos?... correcto… ¿que hasta que esa innovación de resultados puedes convertir el sector europeo de fabricación de neumáticos en un desierto?... pues también…. Necesitamos una hoja de ruta global... un acuerdo planetario en cambio climático… y en muchas otras cosas.

Lucia aporta un esbozo de hoja de ruta sobre la que hemos debatido mucho en AVEQ-KIMIKA: a Europa le corresponde el liderazgo en la defensa ambiental y debe dar ejemplo y para ello, podría apoyarse en su propia capacidad de consumo.

Sin embargo, como muy bien decía Elvira ayer, el autarquismo económico es imposible… (ya lo intentó Albania y no le fue demasiado bien…) e imponer barreras arancelarias, además de contrario a los acuerdos de libre comercio mundiales perjudica la riqueza global, y lo que Lucia propone es educación, concienciación y que el consumidor europeo decida comprar el neumático más caro, pero “made in EU”, para luchar contra el cambio climático.

¿Es posible?... pues en fin, hasta ahora, por lo menos no ha tenido demasiado éxito… y ahí están los esfuerzos de muchas de nuestras empresas asociadas por obtener la Etiqueta Ecológica Europea, logotipo que preside esta entrada y que muchos de ustedes, al verla, se habrán preguntado… ¿Qué rayos será eso?... y que ningún estudioso de marketing dirá que ha supuesto la venta de un solo kilo más de producto para sus titulares…. (salvo en el segmento del mercado denominado: “frikies de estas cosas del medioambiente”.. en el que p0r cierto estamos Lucia y yo…)

Un buen ejemplo de Sostenibilidad aplicada y de cambio de paradigma es el concepto de Química Verde y economía del átomo que manejamos en el sector químico desde hace ya algunos años: si el principal contaminante que se genera en la fabricación de ácido sulfúrico son óxidos de azufre que son, a su vez, la materia prima necesaria para fabricar el ácido… cada átomo de azufre que se pierde por la chimenea es un átomo de azufre menos que vende el fabricante… esa es la visión perdurable de la industria.

Pero, frente a esa visión ideal, los responsables de medio ambiente de las fábricas se encuentran cada día con mayores exigencias administrativas y menores recursos para cumplimentarlos y no disponen del tiempo y la estructura necesaria para ponerse a pensar en producción limpia, en ahorro y eficiencia.

Les duele comprobar cómo, la opinión pública europea, nosotros como consumidores individuales, nos descargamos de toda responsabilidad y, pensamos, mientras conducimos nuestro coche hacia el centro comercial para comprar un nuevo juguete a nuestros hijo en sustitución de uno apenas usado, que quien contamina “son las fábricas”… pensamiento infantil que es oportunamente aprovechado por la política para decirnos: “no os preocupéis por nada”… ¡cómo nos gusta oír eso!

Quizás sea tarde para aclararlo, pero que no se entienda esta entrada como un canto a la permisividad y a que se reduzca la exigencia legal que recae sobre las empresas… debe entenderse como una propuesta de aplicación globalmente coordinada de políticas, en todo el mundo y en todos los sectores, en todos los factores que presionan sobre el medio ambiente, más por un cambio de mentalidad que por la imposición normativa.

“Utópico” diría Elvira…. pero eso mismo se pensaba hace 200 años de la erradicación de la esclavitud, hace 100 de la generalización de los gobiernos democráticos o hace 50 de la globalización del concepto de derechos humanos… pero quien debe liderar esa revolución no son los políticos (como les gustaría), ni si quiera las fábricas… quien debe liderar esa revolución somos nosotros, los ciudadanos europeos, sin renunciar a los esencial, como es la salud de nuestros hij0s, pero siendo capaces de sacrificar lo superfluo… como el aire acondicionado a 20ºC en pleno verano…

Así que, como diría aquel: “Nosotros mismos”


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3 comentarios:

JL Salgado dijo...

Tenía entendido que alimentación y salud son dos caras de la misma moneda, pero la alimentación es sólo un aspecto parcial del medio ambiente, como lo es el trabajo.

Despés de entender el concepto amplio de salud como un bienestar físico, psiquico y social, resumo:

Medio ambiente y salud son las dos caras de la misma moneda, si no gastamos en medio ambiente, lo pagaremos en salud.

La ecuación es sencilla.

Salud y saludos

Fdo.: JL Salgado aka ALyCie

Luis Blanco Urgoiti dijo...

Jopela.... el Sr. José Luis Salgado en persona también por aquí... este blog está cogiendo mucho nivel...

Yo diría (y te va a sonar...) que son tres caras de la misma realidad que están íntimamente relacionadas y se necesitan entre ellas: el bienestar social (que incluye, por supuesto, la salud y la alimentación), el bienestar ambiental (imprescindible para que el primero sea posible) y el bienestar económico... si una de estas tres patas se desequilibra el trípode se cae... y nosotros con él.

Sostenibilidad, en la sencilla definición de la comisión Bruetland. Ni más, ni menos...

Un abrazo

JL Salgado dijo...

Luis, es muy amable, llevo 50 años tratando de ser un Señor y me concede el título así, derrepente.
Gracias.