miércoles, 30 de mayo de 2012

Un proceso de libro...




¿Les he contado que llevamos mucho tiempo trabajando en autoprotección?... la verdad es que es ha sido este tema objeto de un "proceso de libro" dentro de la Asociación, es decir una materia que ha seguido uno por uno los pasos del tratamiento que damos a los temas en AVEQ-KIMIKA. Termina quizás de una forma que no era la que habíamos planeado, pero el devenir de las cosas, las personas y el tiempo nos han traído hasta aquí.

Ya les he aburrido alguna vez con la forma en la que trabajamos en AVEQ-KIMIKA. Les he explicado como afrontamos los problemas, a los que denominamos Debilidades/Retos/Oportunidades (DRO). Cómo los evaluamos y cómo los afrontamos.... pero, y de eso va la entrada de hoy, permítanme un ejemplo.

Allá por los inicios de 2002, por mediación de veteranos técnicos de seguridad de empresas asociadas y dentro del Proceso de Representación, mantuvimos una reunión con José Antonio Uriarte (en la actualidad Jefe del Servicio de Bomberos de Bizkaia). Los bomberos se quejaban, con razón, de que o bien tenían demasiada información de algunas de nuestras empresas o bien, muy poco.

Demasiada porque muchos de los jefes de seguridad de nuestras empresas asociadas, con una diligencia digna de encomio, hacían una copia de el Plan de Emergencia de su instalación completo y la remitían, tal cual, al parque de bomberos que correspondiera.

Una media de dos archivadores tipo AZ llenos multiplicado por 100 empresas.... ¡echen cuentas!

Y, muy poca en el caso de pymes, algunas manejando productos con riesgos importantes, casi todas ellas excelentemente gestionadas, pero que no habían tomado nunca la iniciativa de acercarse a los bomberos y enseñarles sus instalaciones.

Nos pusimos de acuerdo en que teníamos que empezar a trabajar. la Debilidad estaba ahí y teníamos que ponerle remedio. Celebramos una reunión con José Luis Bilbao, hoy Diputado General de Bizkaia, por entonces Diputado de Presidencia, departamento del que dependían los bomberos para empezar a trabajar en el tema y con todas las bendiciones empezamos a ponerle remedio.

Lo primero era decidir qué y cuánta información necesitan los bomberos. Para ello, partiendo de un documento de documento inicial que habían desarrollado en su día los técnicos de planificación de SOS Deiak (en realidad del Servicio de Atención de Emergencias), los miembros integrantes del Proceso Grupo de Trabajo KIMIKA en Seguridad en colaboración con los técnicos de los bomberos, llegaron a un acuerdo de un formato.

Lo segundo era decidir cómo. Partiendo de ese documento y de los planteamientos que nos hacían los bomberos: "Que no nos mande nadie nada al parque, que coloquen en un armario en la entrada de la fábrica para que esté disponible en caso de emergencia", pusimos en marcha, en el área de Valor Añadido de AVEQ-KIMIKA, el proyecto Larrialdi.

Acordamos que, dentro del Proceso de Información, además de la consabida circular y jornada de lanzamiento y promoción, celebraríamos 2 jornadas conjuntas al año en temas de Seguridad Industrial, destinadas, además de los fines que les fueran propios, a explicar el proyecto y promover que las empresas se adhirieran al mismo.

Contamos con el apoyo de dos "super-expertos", dos viejo roqueros de la Química Vasca como Alberto Marinero (ex-CEPSA) y Emilio Melón (ex-Dow y ex-Ashland) para ayudar a las empresas más pequeñas con las posibles dificultades que encontraran en el formulario.

Todo el proyecto se planteo desde la más absoluta voluntariedad y con una visión muy práctica: "Los planos, como máximo, en DIN-A3. En un incendio no se puede andar desplegando "sábanas".... No pongan extintores en los planos... cuando llegan los bomberos los extintores ya no sirven de nada.... Es necesario que la documentación se plastifique... en un incendio hay fuego pero también hay mucha agua...."


Además, desde la secretaría de AVEQ-KIMIKA nos encargábamos de hacer de "Pepito Grillo" y recordar anualmente a las empresas la revisión del formulario y su actualización.

Todo se complementaba con visitas de los bomberos a las instalaciones de las fábricas, organización conjunta de simulacros y un largo etcétera.

En el momento de su culminación en 2007, a pesar de que el formato no era propio para las empresas más grandes, contábamos con casi 60 empresas adheridas al proyecto. Digo culminación porque el proyecto se paró bruscamente en aquel año.

El motivo fue sencillo, el Gobierno central aprobó el Real Decreto 393/2007 y, con matices, todo lo que nosotros habíamos ido haciendo de forma voluntaria se convirtió en obligatorio. Ahora bien, el Real Decreto dejaba a la "autoridad competente para autorizar la actividad" plazo para afinar la norma y dar plazo para su cumplimiento a las empresas existentes. Obviamente, enviamos circular al respecto.

El tema competencial era una pesadilla. En pura teoría, conforme a la Ley 3/1998 del País Vasco, la "autoridad competente para autorizar la actividad" es cada uno de los ayuntamientos pero los ayuntamientos no tenían capacidad, ni medios, conocimientos para abordar este tema.

Fue el Gobierno Vasco el que tomó el toro por los cuernos y, finalmente, publicó el Decreto 277/2010 que estableció la mecánica de cumplimiento exacta y determinó los plazos para hacerlo para las instalaciones existentes. Obviamente, también enviamos circular.

La actividad del Proceso de Información de AVEQ-KIMIKA no se ha detenido. Contestamos consultas, explicamos cosas en el blog... y nos fuimos preparando para la fecha de entrada en vigor definitiva en 2014.

Es ahora cuando entra en operación el Proceso de Valor Añadido de la Asociación. Ya no hablamos de una iniciativa voluntaria que da respuesta a una DEBILIDAD. Ahora hablamos de un RETO obligatorio planteado por una norma. En este tipo de RETOS, cuando se acerca un plazo de cumplimiento legal que exige un esfuerzo, un trabajo concreto a una generalidad de empresas asociadas, siempre lo enfocamos en dos vías.

Por un lado, aquellos profesionales de la industria que quieran/puedan enfrentarse por sus propios medios al reto pueden necesitar formación al respecto. Para ello, contamos con el maestro D. Fco. Javier Moansterio, del que ya les he hablado en alguna ocasión y hemos puesto en marcha una primera edición del curso de Planes de Autoprotección, 100% financiado por la Fundación Hobetuz.

La segunda vía, que abriremos después de verano, es la organización de un proyecto específico de trabajo conjunto de un grupo de empresas asociadas, con el apoyo de un consultor externo contratado entre todo el grupo, con el consiguiente ahorro por economías de escalas, agrupación de las horas dedicadas a la formación, etc. destinado a este fin específico.

Siempre nos ha gustado poner "nombres de marketing" a nuestros proyectos. El Proyecto de Intercambio de Información y Acción Preventiva conjunta con el Departamento de Bomberos se denominó Proyecto Larrialdi. Tenemos que decidir nombre largo y "nombre de marketing" de este nuevo proyecto... ¿Larrialdi II?... no sé, algo se nos ocurrirá.... ¿alguna sugerencia?.


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