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miércoles, 31 de agosto de 2016
Normas APQs y planificación
Tengo escrita una extensa pero muy interesante introducción a esta entrada contándoles la historia de la Línea Maginot. La historia de cómo Francia, aún traumatizada por al 1ª Guerra Mundial, gastó miles de millones en una formidable línea defensiva que recorría toda su frontera con Alemania.
De cómo, en lugar de en modernizar su aviación y sus tanques como pedían algunos de sus generales, entre otros el general De Gaulle, la República Francesa gastó sus recursos en una formidable e infranqueable barrera de fuertes, trincheras y búnkers que, en 1940, los tanques alemanes se limitaron a rodear por el norte, atravesando Bélgica, haciéndola completamente inútil.
De cómo un error de concepto, de planificación, puede hacer inútil la más grande de las inversiones.
Pero he pensado que la moraleja de la historia ya se la saben, que recién llegados de vacaciones, con la bandeja de entrada del email rebosante, no estarían ustedes para mucha literatura y que era mejor ir directamente al grano.
El 12 de febrero de 2015 celebramos en AVEQ-KIMIKA una jornada muy interesante en la que participaron dos de las técnicos que estaban trabajando directamente en la redacción de las nuevas normas de Almacenamiento de Productos Químicos, las Instrucciones Técnicas Complementarias, conocidas por todos como Normas APQ. Aquí les conté mis conclusiones.
El objetivo inicial de la revisión, que la hace obligatoria, es el cambio radical que ha sufrido el sistema de clasificación de productos químicos con la entrada en vigor definitiva del Reglamento CLP, obligatorio para todos los productos químicos desde el pasado mes de junio de 2015.
En este enlace pueden descargar los borradores de normas APQ, tal como estaban en febrero de 2015, y en este, un bienintencionado documento del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, de diciembre de 2014, sobre las equivalencias entre la antigua normativa de etiquetado y el Reglamento CLP y cómo afectan los cambios a los almacenamientos. Digo "bienintencionado" porque esas supuestas equivalencias no son ni mucho menos exactas.
A pesar de estar situadas en el escalón más bajo de la pirámide normativa, las APQs han sido históricamente fuente de bastantes problemas para la industria. En realidad, de su lectura se deduce que son solamente listados de buenas prácticas de ingeniería que deben condicionar la redacción de los proyectos de instalación de almacenamiento, Nn más ni menos, pero que, al incluirse como prescripciones obligatorias, por ejemplo marcando distancias mínimas entre depósitos, supuso en su momento un verdadero quebradero de cabeza para muchas empresas antiguas, que pretendieron adaptarse y en las que, fisicamente, era imposible ampliar espacios.
Es quizás por ello que, cualquier novedad, cualquier cambio en las normas APQ es mirado por la industria con cierto recelo y, sobretodo, preocupación.
De aquella jornada salimos con cierta esperanza. Ambas ponentes, tanto Marta Mendoza como Ana Fortea, demostraron gran pericia técnica, experiencia, conocimientos y capacidad de diálogo. Tomaron nota de las muchas aportaciones y comentarios que hicieron los técnicos de la industria que en un año y medio, más o menos, tendríamos normas nuevas.
No les oculto que hubo detalles que no nos gustaron. Por ejemplo, las tres normas APQ en vigor desde 2001 más importantes, la APQ-1 (Líquidos inflamables y combustibles), APQ-6 (Líquidos corrosivos) y APQ-7 (Líquidos tóxicos), siguen sistemas de clasificación diferentes.
La APQ-1 clasifica los productos químicos según su punto de inflamación, pero sin referencias a ninguna otra norma, la APQ-6 copia los criterios de clasificación de los Grupos de Embalaje de la Clase 8 del Código ADR de Transporte de Mercancías Peligrosas por Carretera y, por fin, la APQ-7, establece sus categorías conforme a la clasificación de la Directiva europea de etiquetado, los ya clásicos "Nocivo, Tóxico y Muy Tóxico", pues bien, en los borradores de normas nuevas, corrosivos y tóxicos sí que pasaban a clasificarse conforme al CLP, pero los inflamables mantenían sus propios criterios... ¿no es más lógico armonizarlo todo?.
Pero en fin, el hecho de que las normas llegarían, con cierto retraso respecto a la entrada en vigor definitiva del CLP, pero en un horizonte cercano, compensaba todo lo demás.
Desde entonces, nuestros políticos no han hecho los deberes y la incertidumbre respecto a si tendremos o no nuevo gobierno lleva casi un año condicionando todos los proyectos normativos y reglamentarios.
Ayer por la mañana me llamó una empresa. Su central en Alemania les ha encargado un análisis para planificar una potente inversión de ampliación del almacén y convertirse en centro de referencia logística de productos elaborados en toda Europa para su distribución por la España, Portugal, Marruecos y Argelia. Unos veinte puestos de trabajo directos.
Se trata, sobretodo, de preparados para aplicaciones industriales clasificados como corrosivos o tóxicos, o ambas cosas y, como es lógico, vendrán ya clasificados únicamente conforme al Reglamento CLP... ¿qué criterios de clasificación de los productos debemos decirles a los alemanes que seguimos para determinar los requisitos técnicos del nuevo almacén?.
Soy de la firme creencia que en una economía globalizada, los gobiernos locales (entiéndase, municipales, forales, autonómicos o nacionales) tienen muy poco capacidad de influir a corto plazo en el devenir se su propia economía y, sin embargo, las decisiones concretas de éstos, pueden influir decisivamente en la capacidad competitiva de las empresas que operan en su territorio a medio o largo plazo.
Espero, sinceramente, que a pesar de la incertidumbre política tengamos nuevas normas APQ antes de final de año y que la matriz alemana de esta fábrica asociada no concluya, como sería lógico, diciendo... "creo que vamos a llevar la inversión a un país más serio".
Volver a www.aveq-kimika.es
Ilustración cortesía de: Weapons and Warfare
viernes, 13 de febrero de 2015
Perdidos en la galaxia normativa
Durante la mañana de ayer, jueves 12 de febrero, en las oficinas de AVEQ-KIMIKA en Bilbao, celebramos una jornada informativa sobre el proceso de modificación legislativa de la normativa APQ que está en pleno proceso de redacción. (Aquí hay más información).
La jornada ha resultado francamente bien (coordinados por Nerea Ruiz y con la inestimable colaboración del equipo de eventos de CEBEK), les confieso que es una auténtica gozada liarse la manta a la cabeza y convocar a 70 profesionales de la industria, técnicos de gran nivel. Es bastante trabajo, no se lo niego, pero somos una máquina muy bien engrasada y resulta muy satisfactorio compartir un rato, en vivo y en directo, con tantas personas tan bien preparadas.
Esta jornada concreta ha resultado especialmente productiva. Las explicaciones de, Ana Fortea y Marta Mendoza, dos de las personas que colaboran en los trabajos de revisión de las normas, han complementado muy bien con la visión y experiencia de Juanjo Dúcar, detallando un proceso de APQ, desde su concepción hasta su puesta en servicio, algo quizás ya conocido por muchas empresas pero que, especialmente para las pymes y micro-pymes, tratamos de desmitificar.
Uno de los aspectos de la jornada que me ha dejado mejor sabor de boca es que los técnicos de las empresas, los humildes y finales sufridores de la normativa técnica, han podido expresar sus dudas y preocupaciones de forma directa y me consta que tanto Marta como Ana han tomado nota de muchas de las sugerencias y aportaciones.
Nosotros ya lo hacemos, claro, recogemos muchos comentarios y los hacemos llegar al mismo grupo de trabajo a través de la siempre eficaz Laura Merino, que nos representa bajo el paraguas de FEIQUE, pero poder hacerlo en directo, reconocer que las personas que escriben las normas tienen cara y ojos, que se toman su trabajo con mucho interés y seriedad y que, aunque en ocasiones pueda ser que no acierten, son personas normales, con sus mismas preocupaciones e inquietudes que los profesionales de la industria, ha resultado muy tranquilizador.
El título de esta entrada se lo he medio robado a Marta Mendoza que con la comparación ha querido recomendar a las empresas e ingenierías presentes que no pierdan la perspectiva, que no se obcequen y que, en el regate corto, no pierdan de vista que la normativa APQ es solamente una pequeña porción de la enorme galaxia de la normativa de seguridad industrial.
Me ha gustado el símil, sinceramente, y en ese instante, he recordado algunas de las cosas en las que andamos trabajando.
Marta, que por cierto también escribe un blog muy interesante y que me permito recomendarles: RunAwayReactions (con ese título, supongo que ya se imaginan de qué trata....), es una experta en seguridad industrial ha citado APQ, Seveso, Alta y Baja Tensión, el Reglamento de Incendios y otras referencias pero, aunque tiene un detallado conocimiento de la normativa de su área de especialidad, quizás no sea del todo consciente de la profundidad y alcance real de su comparación.
La normativa de seguridad industrial es una enorme galaxia, sin duda, pero no más grande que las de medio ambiente, transporte de mercancías peligrosas, seguridad laboral o tutela de producto que, cuando se encuentran en un punto de fricción entre ellas pueden provocar cataclismos planetarios... (vale, bueno, me he dejado llevar por el símil y quizás me haya pasado, pero preocupación, incertidumbre y trabajo, mucho trabajo, sí que provocan).
Lander Antepara y yo llevamos un par de semanas trabajando en una interacción entre el reglamento de explosivos y la normativa de residuos que no sabemos dónde terminará.
Borja Fernández Almau anda peleando sobre algo que, en principio puede parecer muy sencillo de formular pero que, en la práctica, es harto complicado de precisar: ¿hasta que punto las Fichas de Datos de Seguridad extendidas y, específicamente, sus escenarios de exposición deberían condicionar, o incluso hacer desaparecer la normas de exposición a agentes químicos o las normas técnicas de seguridad industrial?.
Y, bueno, creo aún tengo alguna cicatriz de lo que nos costó al maestro Antonio Gómez, al propio Borja y a mí, desentrañar un cruce entre el ADR y el CLP, al respecto de la revisión de la clasificación de un catalizador gaseoso.
Pero creo que no he sido justo. Creo que Marta sabe bien de lo que habla lo que pasa es que no ha querido a asustar a nadie... quizás ha pensado que enfrentar a alguien a la inmensidad podía provocar algún episodio de ansiedad.... lo creo porque, tanto Ana Fortea como ella, han puesto sobre la mesa un tema que traerá cola sobre el que no han querido insistir mucho: "¿están los almacenamientos de residuos obligados a cumplir las prescripciones técnicas y los requisitos administrativos de las APQs?"... y, si la respuesta es "no"... la pregunta inmediata debía ser "¿por qué no?".
Que quede entre ustedes y yo: ayer por la mañana hubo un pregunta, no exenta de cierta maldad, que me vino sola a la boca pero que conseguí contener: ¿un laboratorio tiene que legalizar su estantería por tener 5 litros de butadieno y 10 toneladas de residuos inflamables, quizás no tan inflamables, claro, pero 10 toneladas, se despachan con una recomendación?.
El Ministerio de Industria está en Nuevos Ministerios y el de Medio Medio Ambiente, desde que lo agruparon con Agricultura, en Atocha. No sería malo que alguien recorriera las decenas de años luz que los separan y descubriera que hay vida inteligente al otro lado de la galaxia. Depende del tráfico, pero la línea 27 de la EMT de Madrid los recorre en apenas media hora.
Volver a www.aveq-kimika.es
Uno de los aspectos de la jornada que me ha dejado mejor sabor de boca es que los técnicos de las empresas, los humildes y finales sufridores de la normativa técnica, han podido expresar sus dudas y preocupaciones de forma directa y me consta que tanto Marta como Ana han tomado nota de muchas de las sugerencias y aportaciones.
Nosotros ya lo hacemos, claro, recogemos muchos comentarios y los hacemos llegar al mismo grupo de trabajo a través de la siempre eficaz Laura Merino, que nos representa bajo el paraguas de FEIQUE, pero poder hacerlo en directo, reconocer que las personas que escriben las normas tienen cara y ojos, que se toman su trabajo con mucho interés y seriedad y que, aunque en ocasiones pueda ser que no acierten, son personas normales, con sus mismas preocupaciones e inquietudes que los profesionales de la industria, ha resultado muy tranquilizador.
El título de esta entrada se lo he medio robado a Marta Mendoza que con la comparación ha querido recomendar a las empresas e ingenierías presentes que no pierdan la perspectiva, que no se obcequen y que, en el regate corto, no pierdan de vista que la normativa APQ es solamente una pequeña porción de la enorme galaxia de la normativa de seguridad industrial.
Me ha gustado el símil, sinceramente, y en ese instante, he recordado algunas de las cosas en las que andamos trabajando.
Marta, que por cierto también escribe un blog muy interesante y que me permito recomendarles: RunAwayReactions (con ese título, supongo que ya se imaginan de qué trata....), es una experta en seguridad industrial ha citado APQ, Seveso, Alta y Baja Tensión, el Reglamento de Incendios y otras referencias pero, aunque tiene un detallado conocimiento de la normativa de su área de especialidad, quizás no sea del todo consciente de la profundidad y alcance real de su comparación.
La normativa de seguridad industrial es una enorme galaxia, sin duda, pero no más grande que las de medio ambiente, transporte de mercancías peligrosas, seguridad laboral o tutela de producto que, cuando se encuentran en un punto de fricción entre ellas pueden provocar cataclismos planetarios... (vale, bueno, me he dejado llevar por el símil y quizás me haya pasado, pero preocupación, incertidumbre y trabajo, mucho trabajo, sí que provocan).
Lander Antepara y yo llevamos un par de semanas trabajando en una interacción entre el reglamento de explosivos y la normativa de residuos que no sabemos dónde terminará.
Borja Fernández Almau anda peleando sobre algo que, en principio puede parecer muy sencillo de formular pero que, en la práctica, es harto complicado de precisar: ¿hasta que punto las Fichas de Datos de Seguridad extendidas y, específicamente, sus escenarios de exposición deberían condicionar, o incluso hacer desaparecer la normas de exposición a agentes químicos o las normas técnicas de seguridad industrial?.
Y, bueno, creo aún tengo alguna cicatriz de lo que nos costó al maestro Antonio Gómez, al propio Borja y a mí, desentrañar un cruce entre el ADR y el CLP, al respecto de la revisión de la clasificación de un catalizador gaseoso.
Pero creo que no he sido justo. Creo que Marta sabe bien de lo que habla lo que pasa es que no ha querido a asustar a nadie... quizás ha pensado que enfrentar a alguien a la inmensidad podía provocar algún episodio de ansiedad.... lo creo porque, tanto Ana Fortea como ella, han puesto sobre la mesa un tema que traerá cola sobre el que no han querido insistir mucho: "¿están los almacenamientos de residuos obligados a cumplir las prescripciones técnicas y los requisitos administrativos de las APQs?"... y, si la respuesta es "no"... la pregunta inmediata debía ser "¿por qué no?".
Que quede entre ustedes y yo: ayer por la mañana hubo un pregunta, no exenta de cierta maldad, que me vino sola a la boca pero que conseguí contener: ¿un laboratorio tiene que legalizar su estantería por tener 5 litros de butadieno y 10 toneladas de residuos inflamables, quizás no tan inflamables, claro, pero 10 toneladas, se despachan con una recomendación?.
El Ministerio de Industria está en Nuevos Ministerios y el de Medio Medio Ambiente, desde que lo agruparon con Agricultura, en Atocha. No sería malo que alguien recorriera las decenas de años luz que los separan y descubriera que hay vida inteligente al otro lado de la galaxia. Depende del tráfico, pero la línea 27 de la EMT de Madrid los recorre en apenas media hora.
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