Vous aviez faim, vous aviez faim, ça n'est que raison, mais moi aussi presque tous les jours j'ai faim et je ne vole pas pour cela! -
Tenías hambre, tenías hambre, eso no es razón, yo también tengo hambre casi todos los días y no robo por eso.
(Honoré Daumier, Les Gens de Justice n15 - Le Charivari - 1845-1848)
De la misma manera, y en idéntica proporción, existen empresarios piratas, empresarios roba panes y deshonestos pero son legión los estrictos cumplidores de las leyes, los sensatos y hacendosos que mediante su arrojo y valor crean riqueza en su comunidad y entorno.
Como no podía ser de otra forma, en todas las profesiones y oficios, hay personas honestas y deshonestas. Y tal vez ni eso, pues la frontera entre el bien y el mal no está marcada de forma nítida y, por desgracia para nuestra tranquilidad de conciencia (para los que padecemos por tenerla, claro) las escalas de grises tienen tantos matices como personas existen.
Fontaneros, albañiles, empleados de banca, policías, ingenieros, químicos, informáticos o abogados no son diferentes en ese aspecto… y seguro como estoy de ello, no puedo dejar de preguntarme: ¿por qué somos los abogados los que tan mala fama arrastramos?
Yo tengo una teoría…. y si quieren comprobarla en vivo y en directo, pásense este viernes por APD Bilbao y creo que les daremos una buena muestra de ello.
En mi particular y muy modesta opinión, los abogados tenemos mala fama tal vez porque nuestra profesión nos obliga a defender una cosa y la contraria de forma habitual, sin inmutarnos demasiado, en pos de la defensa de los intereses de nuestros clientes… que para eso nos pagan. Esa relatividad moral propia de nuestra profesión, no se da, al menos de forma tan evidente, en otras profesiones y oficios.
Pues bien, el tema que se va a tratar el viernes que viene en APD Bilbao, dentro del Foro 2013 de Medio Ambiente, y que llamamos coloquialmente “residuos y REACH” es uno de los aspectos que más ha propiciado esta doblez de la, por otro lado siempre bien argumentada opinión de los abogados que nos dedicamos a esto de la industria.
Hasta la aprobación del REACH en diciembre de 2006, y ante la inexistencia de un reconocimiento legal de los “subproductos” en la normativa aplicable a los residuos pero su efectiva existencia real en el tráfico mercantil y en la realidad industrial, desde AVEQ-KIMIKA defendimos ardorosamente que subproductos de casi cualquier condición eran "productos" a efectos legales y que no se podía exigir a sus adquirentes la condición de gestores. No podemos ocultar que en las zonas grises, preservada la estricta protección del medio ambiente, siempre hemos sido partidarios de favorecer la celeridad del tráfico y la apertura de mercados para favorecer la competencia. Someter los subproductos a la normativa de residuos iba, precisamente, en contra de esas premisas.
Pero la puesta en marcha del Reglamento REACH primero y de la Directiva Marco de Residuos después, que vino a reconocer la existencia legal de los subproductos de una forma, cuando menos, un tanto enrevesada. pusieron esa premisa "patas arriba" y nos encontramos, de repente, que algunas empresas nos pedía que defendiéramos justo lo contrario de lo que hasta entonces habíamos defendido. Con las mismas premisas pero con diferentes primero motivos.
Otro día les daré detalles... pero si quieren un adelanto, pásense por APD Bilbao el viernes, allí estaremos Borja Fernández Almau, Maribel Martínez, Jesús Ángel Ocio y yo para debatir y contestar a sus preguntas.
Ahora, tampoco se extrañen si a alguna de ellas les tenemos que responder con un rotundo y sonoro "no sé"... no les daremos solución a su problema pero, al menos, habrán visto que somos sinceros. Al fin y al cabo, ni Maribel ni Jesús Ángel son abogados... eso que llevan ganado.




