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viernes, 30 de diciembre de 2016
Una "circular" sobre suelos contaminados para empresas IPPC
Voy a intentar algo que solemos pedirles a los periodistas y que, bueno, no suelen hacer: voy a tratar de separar información de opinión. Para ello, hemos publicado una circular, esta, explicando lo que la Dirección de Administración Ambiental nos ha explicado a su vez en esta otra “circular”. Les confesaré que creo que no lo he conseguido del todo y, si echan un vistazo a nuestra circular, se darán cuenta de ello.
- Ya… está claro que no te gusta el tema… tú dirás esta vez el porqué…
Bueno, me explico:
Habrán notado que a nuestra circular me he referido con naturalidad, porque es lo que es: cada una de las cartas o avisos iguales dirigidos a diversas personas para darles conocimiento de algo… sin embargo, para referirme a la “circular” del Gobierno Vasco, he entrecomillado la palabra porque, en realidad, no sé muy bien qué es… porque, en teoría, un órgano administrativo no emite circulares.
Pónganse en situación, antes de que se inventara Internet: un órgano administrativo, pretendía dar conocimiento de algo a… ¿cuántas?... ¿miles de personas en el mejor de los casos?... no podía dedicarse a meter miles de cartas, en miles de sobres y gastarse miles de euros en sellos... para algo servía el boletín oficial.
Pero, entonces se inventó Internet. Y se inventó el email y, claro, escribir algo que quieres que hagan los ciudadanos es fácil y, mandarlo a miles de personas, casi igual de fácil… y, claro, la tentación es muy fuerte.
¿Por qué digo esto?, porque cuando la autoridad administrativa quiere que los ciudadanos a los que dirige su mandato hagan algo, publica una norma reglamentaria en el boletín oficial, una orden, una instrucción técnica… pero no una “circular”.
- Pero… lo hace con buena intención...
No lo dudo…. el problema es que “bueno” no es un término válido en Derecho. Y, más aún, cuando tienes todo el poder de la Administración Pública detrás. El Derecho Administrativo pretende, esencialmente, proteger los derechos de los ciudadanos frente a las buenas intenciones de la Administración.
- ¡Hala!, ¡cómo te pasas!…. ¿no estás exagerando?
Me limito hacer la lectura esencial del Derecho Administrativo: por muy buenas que sean las intenciones de las personas que trabajan en el Gobierno, el poder que acumulan es tanto, que debe encauzarse y seguir las vías procedimentales establecidas con el fin de prevenir abusos… nada más.
Y, bueno, si la circular se limitara a explicar la aplicación práctica de normas ya establecidas, no habría demasiado problema. De hecho, la Ley de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas, la vieja de 1992 y la nueva de 2015, prevén algo parecido. Regulan como debe un órgano administrativo dar pautas a sus órganos subordinados para, por ejemplo, ordenar la documentación que deben recabar éstos a los ciudadanos en un trámite concreto… pero, eso sí, la ley dice claramente que, si las instrucciones tienen efectos en el exterior, sobre los ciudadanos o las empresas, deberán publicarse en boletín… tal cual, Ley 40/2015:
Artículo 6. Instrucciones y órdenes de servicio.
1. Los órganos administrativos podrán dirigir las actividades de sus órganos jerárquicamente dependientes mediante instrucciones y órdenes de servicio.
Cuando una disposición específica así lo establezca, o se estime conveniente por razón de los destinatarios o de los efectos que puedan producirse, las instrucciones y órdenes de servicio se publicarán en el boletín oficial que corresponda, sin perjuicio de su difusión de acuerdo con lo previsto en la Ley 19/2013, de 9 de diciembre, de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno.
- Pero… ¿qué quieres?, ¿complicar aún más las cosas con trámites absurdos?... en plena era de Internet, ¿te parece mal que la Administración ayude a las empresa a cumplir una norma.?
Claro que no me parece mal… pero me preocupa que se creen nuevas obligaciones para las empresas, algo que en teoría solamente podría crear una norma con rango de Ley, a través de vías del todo informales.
- La “circular” que citas no crea obligaciones. Solamente aclara obligaciones ya existentes.
Pues sí… pero no…. aunque esto no es nuevo, claro.
Por ejemplo, hace ya muchos años, una empresa asociada me llamó. Había pedido tres ofertas para realizar el estudio preliminar de situación del suelo del Real Decreto 9/2005. Dos de ellas a consultoras ambientales ubicadas en el País Vasco y una tercera, a una consultora de Valencia, que le había llegado a través de la federación estatal de su sector. Ésta última era un 70% más barata que las otras dos, que andaban muy parejas…. “Luis: ¿me están ofreciendo lo mismo?”….
Pues, en realidad, no… porque el Departamento había pautado unas instrucciones (Procedimiento Operativo) al respecto, entonces publicadas por Ihobe en Internet, como “de uso obligatorio”, de modo que la competencia valenciana, aragonesa o riojana de esta empresa asociada pagaba por realizar la documentación necesaria para un trámite unos 5.500 €, que aquí costaba cerca de 18.000 €… ¿qué quieren que les diga?... si eso no son “nuevas obligaciones”… se le parece mucho.
Pero, en esta circular concreta, hay una cuestión de concepto adicional, también presente en el artículo 16.2 de la Ley 4/2015 de suelos contaminados de Euskadi, en cuya defensa me siento un poco solo… la verdad.
La Ley 16/2002, y la Directiva antes que la Ley, nos la “vendieron” como un instrumento para lograr la “ventanilla única”… ¡y el punto 13 de la Exposición de Motivos de la propia Ley lo dice bastante claro!:
“El carácter integrador de la nueva autorización ambiental que se crea con esta Ley hace necesario derogar las diferentes normas sectoriales en las que se regulan autorizaciones ambientales de competencia autonómica, enumeradas en la disposición derogatoria, si bien únicamente en aquellos aspectos que se regulan en esta Ley, incluyéndolos en la autorización ambiental integrada, esto es, en lo referente a los procedimientos de solicitud, concesión, revisión y cumplimiento de las respectivas autorizaciones, por lo que permanecen vigentes los demás preceptos de la mencionada legislación sectorial que regulan el resto de medidas del régimen de intervención ambiental en cada una de las materias.”
Es decir, la normativa debe interpretarse de la siguiente forma, sencilla y claramente:
Dado que al Autoridad Ambiental puede modificar la AAI siempre que quiera y sin justificar su decisión más allá de su propio criterio técnico al respecto, los requisitos concretos de la normativa sectorial reguladora de aspectos ambientales no afectan a las empresas IPPC, en tanto que no se introduzcan positivamente en el texto de su particular y nominal AAI.
Toda la normativa ambiental sectorial, pasada, presente y futura, tal y como la llama la propia norma, queda derogada, en este concreto aspecto, para las empresas incluidas en el ámbito subjetivo de la ley IPPC.
- Luis: ¡se te ha ido la olla!... pero del todo: Artículo 5.b) de la Ley IPPC dice: “Los titulares de las instalaciones en donde se desarrolle alguna de las actividades industriales incluidas en el ámbito de aplicación de esta Ley deberán: Cumplir las obligaciones de control y suministro de información previstas por la legislación sectorial aplicable y por la propia autorización ambiental integrada.”
Sí, ya sé lo que dice el articulo 5… pero es que está mal redactado, pues debe interpretarse en el sentido de que la AAI recogerá las obligaciones de control e información previstas en la legislación sectorial y que serán obligatorias en tanto que ésta las recoja.
- Vale… sí, ¿y qué más?, ¿eso porque tú lo digas?...
No, porque lo dice el artículo 22.g):
Artículo 22. Contenido de la autorización ambiental integrada.
1. La autorización ambiental integrada tendrá el contenido mínimo siguiente: […]
g) Cualquier medida o condición establecida por la legislación sectorial aplicable. […]
Ojo, que es “contenido mínimo”, es decir, que todos los requisitos de la legislación sectorial deberán incluirse necesaria y obligatoriamente en la AAI de modo que, derivado del artículo 22.1.g) la condición para interpretar el artículo 5.b) como una suma de requisitos de origen diverso, deviene imposible… es decir, no es jurídicamente posible que existan requisitos de la legislación sectorial que afecten a una actividad IPPC que no estén incluidos en su AAI… ya que, todos ellos, son parte del “contenido mínimo” de ésta.
Sé que es un poco galimatías, pero, jurídicamente, creo que es bastante evidente.
- Quieres decir que si la AAI de una empresa no recoge el Informe Preliminar del RD 9/2005.. ¿no tiene que hacerlo?... ¿y la circular del Gobierno Vasco?, ¿entonces?
El hecho de que nosotros hayamos emitido nuestra propia circular deja bastante claras nuestras intenciones: Estamos convencidos de que el Gobierno Vasco se equivoca y de que nosotros tenemos razón, pero nuestra labor no puede ser complicar la vida a las empresas. Más bien lo contrario.
En la circular explicamos cómo cumplir con las exigencias sectoriales no incluidas en la AAI que la Administración está pidiendo pero estamos convencidos de que no debería pedirlas, al menos, no debería pedirlas así.
- Jo… pero lo que dices es una locura…. Cada vez que se reforma una norma sectorial, el Gobierno Vasco tendría que modificar, una por una todas las AAI… conseguir medios para realizar eso es imposible….
Soy consciente aunque incluir lo requisitos sectoriales en las AAI sólo es necesario si consideras esencial que las empresas IPPC los cumplan. Además, conseguir recursos en una pyme en crisis, con una competencia asiática feroz, para realizar informes que se superponen unos con otros y que los propios expertos dicen que es absurdo realizar con frecuencia tan elevada, también es “imposible”… ¿puedo saltarme la normativa por ello?
- ¿Y qué propones entonces…?
Yo no propongo nada porque, tarde o temprano, todas las AAIs se modificarán e incluirán las obligaciones de las que estamos hablando (aunque espero que lo hagan con algo más de orden que la actual superposición de trámites dirigidos al mismo fin…), con esta entrada solamente me gustaría dejar constancia de que, una vez más y a pesar de todo, las empresas cumplirán con las premisas que el Gobierno ha dado, y lo harán en los plazos indicados en la "circular", pero deberíamos tener todos claro que lo harán de forma voluntaria, que lo harán porque quieren…. y me gustaría que así se les reconozca… de hecho un “por favor” en la “circular” no hubiera estado de más.
He dicho.
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viernes, 20 de diciembre de 2013
11 horas en Gipuzkoa
Algunos de ustedes ya saben, pues creo habérselo contado alguna vez en estas mismas páginas, que yo no soy más que "medio de Bilbao". Asumo que es un defecto grave, del que no debería alardear, pero creo mucho en la sinceridad. No es que presuma de ello, claro, pero es un dato importante que no debo ocultar.
Aunque, debido a la profesión de mi padre (corresponsal de prensa) mi familia vivió en varias ciudades Europeas, desde muy pequeño hasta los 26 años, viví en Madrid y no fue hasta entonces que me vine a vivir a las orillas de El Abra.
Durante todo aquel tiempo, mis padres siguieron manteniendo una estrecha vinculación con el valle de Zuia, con Murgia, y allí pasábamos aquello largos veranos, hoy desaparecidos, de nuestra infancia y adolescencia. Murgia, y por cercanía y vinculación, Bilbao y Vitoria, son el escenario de muchos de los mejores, y también alguno de los peores, recuerdos que guardo.
Sin embargo, San Sebastián quedaba lejos. Es cierto que todos los veranos, al menos hacíamos una excursión a Donosti, a Zarautz, a Hondarribi, a La Concha y a tomar un helado a la heladería italiana del Boulevard, pero solamente era turismo.
Es seguramente por todo ello que, cuando en 1997 comencé a trabajar en la Asociación de Quimicas, el territorio de la Comunidad Autónoma Vasca que menos conocía era Gipuzkoa. Desde entonces, he ido descubriendo un lugar y una gente a la que no dejo de admirar.
Ayer miércoles (antes de ayer para ustedes), encadené tres citas distintas en Gipuzkoa que, si bien todas ellas estaban relacionadas con el medio ambiente industrial, no tenían demasiada relación entre sí y, sin embargo, en las tres terminó saliendo una cuestión, muy propia de la forma de ser y de trabajar de los guipuzcoanos.
Por la mañana, Iñaki Ugarte, director del Cluster del Papel de Euskadi, había tenido la amabilidad de invitarme a una reunión ordinaria del grupo de trabajo de responsables de medio ambiente de las empresas papeleras de la Comunidad Autónoma.
Hace ya tiempo les conté mi visión sobre el papel. Les conté que considero que el papel tiene un hueco en un mundo sostenible. Les expliqué que, en mi modesta opinión, el axioma que todo el mundo parece creerse que dice que el papel es "malo" para el medio ambiente es falso. La sociedad piensa que, al usar el papel, se destruyen los bosques y se imagina, con una lágrima en la mejilla, a las ardillas expulsadas de su hogar... es curioso que no ocurra lo mismo al comer pan y pensar en los pobres ratoncillos expulsados de sus madrigueras por las cosechadoras...
Hoy en día, el papel que se elabora en Euskadi procede de bosque sostenibles, de plantación, que capturan dióxido de carbono de la atmósfera y luchan contra el calentamiento global... y no se me ocurre una forma más noble de almacenar carbono que en forma de biblioteca.
Tras una larga e interesante introducción dedica a comentar los aspectos más destacados de la norma ISO14.006 de ecodiseño, Iñaki llevó la reunión a un endiablado ritmo de marcha, pasando por una docena de temas que preocupan, pero que sobre todo "ocupan", a los departamentos de medio ambiente de las papeleras.
Aunque asistían al menos dos empresas de Bizkaia, la mayoría, como es lógico, era de Gipuzkoa. Forman todos ellos un selecto grupo, con un elevadísimo nivel técnico, que me recordaba mucho a nuestras propias reuniones. Personas que hacen su trabajo rozando la perfección pero que se enfrentan a una sociedad que no se lo reconoce y, sobre todo, que no hace más que recordarles un pasado mucho menos glorioso.... a este respecto, siempre me he preguntado por qué no se les recuerda siempre a los médicos la época en la que hacían sangría tras sangría hasta matar al paciente...
A mediodía había quedado para comer con dos técnicos de una empresa asociada. No me dejan decir con quién (y es eso parte de la idiosincrasia de los valles de Gipuzkoa) pero que si me dejaran, ya les habríamos propuesto para los Premios Europeos de Medio Ambiente.
Comimos un menú en un restaurante de un polígono cercano y me estuvieron contando sus dos últimos años de trabajo, peleando a brazo partido, en mercados y foros europeos, con algunas de las empresas más competitivas de la química mundial. Son líderes en inversión y en tecnología, en emisiones y en balance ambiental y se han visto obligados a presionar al alza a la Comisión Europea en su exigencia ambiental... muy a pesar de los esfuerzos en sentido contrario de representantes británicos y alemanes.
Por la tarde, rematé el día acercándome al Kursaal. Llegué con tiempo y me asomé al muelle, junto a la playa de la Zurriola, a contemplar las olas pelear contra el Urumea y saqué la foto que ilustra esta entrada.
Fui testigo del austero, sencillo y breve homenaje que el Gobierno Vasco ofrecía, de la mano del propio Lehendakari, a las empresas verificada con el Reglamento EMAS. Tres empresas asociadas recogieron su diploma, FPK, Tepsa y Laboratorios Inteman.
Al terminar, mientras los homenajeados se hacían la correspondiente foto de familia, tuve ocasión de charlar con dos expertos en comunicación ambiental, con los que siempre resulta muy interesante hablar, como son Susana Unzurrunzaga y Xabier González Vegas.
Hablamos, claro está, de lo importante que hacer visible el reconocimiento que la industria vasca merece por el trabajo bien hecho en materia ambiental en los últimos 20 años pero también, de la tremenda paradoja, de la que en gran medida son las propias empresas culpables, por sus reticencias a comunicar, a venderse y a contar a los cuatro vientos lo bien que están haciendo las cosas.
Somos los vascos poco dados a "vendernos", y quizás los guipuzcoanos menos aún. Empresas situadas en el fondo del valle del Oria, del Deba o del Urola, líderes mundiales en su particular sector, exportando a más de 30 países, certificados en los más altos estándares de excelencia ambiental... y de los que sus vecinos nunca han oído hablar.
"Cuando no hacíamos las cosas bien, no decíamos nada, y ahora, que las hacemos al mejor nivel mundial... seguimos sin decir nada - me dijo uno de los técnicos a los que pude saludar, uno que no se priva de vestirse de cocinero y tocar el barril cada 20 de enero - Luis: puedes esforzarte todo lo que quieras, pero no creo que consigas cambiarnos, nosotros somos así..."
domingo, 18 de noviembre de 2012
Una sensación de Déjà Vu
El pasado viernes 16, Xabier Olaeta y Maite Aizpiri, los dos más jóvenes colaboradores de AVEQ-KIMIKA, me acompañaron a las todavía nuevas y muy impresionantes instalaciones de IDOM, al borde mismo de la ría de Bilbao en San Ignacio, justo enfrente de SADER.
Convocaron allí los chicos y chicas de ACLIMA, en colaboración con ASEGRE, una jornada técnica con dos temas que, por sí solos, dan para un buen montón de horas se explicaciones y matices: La Directiva 2010/75/UE de Emisiones Industriales y la situación actual de las distintas corrientes de residuos.
En la primera parte, tras los saludos e introducciones de rigor y la presentación de María Colmenares, Directora de Programa del Ministerio de Medio Ambiente sobre la situación actual del trabajoso proceso de implementación de la Directiva de Emisiones al derecho interno, se organizó una mesa redonda sobre la repercusión práctica de esta nueva vuelta de tuerca para apretar a las empresas IPPC.
A la mesa, además de María Colmenares, se incorporaron Luis Palomino, Secretario General de ASEGRE, que hacía las veces de moderador/dinamizador, Poli Bilbao, Jefe del Servicio de IPPC del Departamento de Medio Ambiente del Gobierno Vasco, Xabier Caño, vicepresidente del grupo AGALEUS y socio director del nuevo, reluciente y muy prometedor despacho de abogados Ekoiure y Mario Liendo, uno de los ingenieros expertos en medio ambiente de IDOM al que, lógicamente, tocó hacer las veces de anfitrión.
Según avanzaron las explicaciones, es expusieron las dudas y se plantearon posibles soluciones, entre los más veteranos de los presentes en la sala se extendió una leve pero generalizada e inquietante sensación de Déjà Vu.
Todos tenemos alguna experiencia de la sensación, que nos viene ocasionalmente, de que lo que estamos diciendo o haciendo ya lo hemos dicho y hecho antes, en una época remota; de haber estado rodeados, hace tiempo, por las mismas caras, objetos y circunstancias; de que sabemos perfectamente lo que diremos a continuación, ¡como si de pronto lo recordásemos! (Charles Dickens, David Copperfield. Cap. 39)
Obviamente, Maite y Xabier no lo sintieron, claro, pero cuando se pusieron sobre la mesa las dificultades de interpretación de la normativa, el escaso reconocimiento (y aprovechamiento) que la Administración Pública concede a las certificaciones medioambientales (ISO-14 y EMAS) y la posibilidad de firmar acuerdos voluntarios para conducir la transición, mi mente se trasladó 10 años atrás, cuando estaba en desarrollo la Ley 16/2002 y me reuní con cinco personas que estaban entonces (y, probablemente, siguen estando) entre los mejores técnicos en materia medioambiental que hay en Euskadi lo que, disculpen la “bilbainada”, es mucho decir.
Sería el mes de febrero de 2002 cuando Ana Mezo, Marian Barquín, Ana Rebate, las tres de Ihobe, y Begoña Vallejo y Ana Navarro, de CIMAS, comenzamos a hablar del Acuerdo Voluntario del Sector Químico para la puesta en marcha de la IPPC en Euskadi.
Era aquel un tiempo más feliz que este. Una época dorada en la que hicimos grandes cosas. Aquel año fue también cuando con el sencillamente apabullante trabajo de Ana Rebate y Txema Fernández y de los profesionales Ashland, con la ayuda de Sjoerd Looijs y Lonneke Baas, de la VNCI (Asociación Holandesa de Industria Química), terminamos de perfilar el anexo específico para el Sector Químico de lo que, en 2003, fue la norma certificable UNE 150.301 de Ecodiseño y, desde 2011, la ISO 14.006 a nivel mundial directamente basada en aquella y promovida por AENOR.
Sin embargo, el acuerdo voluntario no salió bien. El diagnóstico, la selección de objetivos, el compromiso de los profesionales de las empresas, las excelentes cifras de reducción de impactos alcanzados contaron a favor, pero el objetivo último del proyecto para la industria era encauzar el proceso de obtención de las Autorizaciones Ambientales Integradas y ahí, la falta de compromiso de los responsables políticos del Departamento, impidieron un resultado mínimamente aceptable.
Poli Bilbao, que a su gran experiencia suma una despierta inteligencia, lo expresó el viernes mucho mejor de lo que yo podría haberlo hecho: “parece que el sector industrial vasco ha desarrollado anticuerpos en el tema de los acuerdos voluntarios”
En el actual panorama, perfilado por la Directiva de Emisiones, tengo más esperanzas puestas en las verificaciones EMAS. Aunque esto tampoco es nuevo, ni mucho menos.
En el Real Decreto 509/2007, la norma reglamentaria de desarrollo de la IPPC, ya dijo en su artículo 8: En relación con aquellas actividades para las cuales se apliquen sistemas de gestión ambiental certificados externamente mediante EMAS o ISO 14001, las comunidades autónomas podrán establecer las normas que simplifiquen los mecanismos de comprobación del cumplimiento de las obligaciones derivadas de la autorización ambiental integrada, así como la tramitación de la correspondiente solicitud de autorización o de adaptación y de sus sucesivas renovaciones.
Pues bien, el Gobierno Vasco no estableció ninguna norma, instrucción o protocolo que simplificara un ápice los procesos aplicables. Nada. Las empresas ISO14 y EMAS pasaron exactamente por los mismos procesos que las demás. Gobierno Vasco se empeñó en revisar y volver a inspeccionar lo ya inspeccionado.
Digo que confío porque el Ministerio ha anunciado su intención de mantener esta posibilidad abierta y parece que los técnicos del Gobierno Vasco se han ido convenciendo de la necesidad de confiar más en la auto-responsabilidad de los industriales. Ahora solamente queda que los nuevos responsables políticos del Departamento, lo que accedan cuando se constituya el próximo Gobierno Vasco, sigan apostando por esta vía y articulen mecanismos concretos y sustanciales de simplificación.
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jueves, 22 de marzo de 2012
Una anemia, la burocracia y el Reglamento EMAS
Sería primavera de 2004 cuando estaba yo, junto con Miriam Arrizabalaga, responsable de proyectos de Ihobe, presentando un proyecto a 20 responsables de medio ambiente de fábricas de la Asociación en una de nuestras salas de reuniones cuando Nerea, (que creo que ya les he dicho que es la persona que más coherencia y saber-hacer aporta a esta organización), entró con cierto apuro y gravedad en el rostro.
-“Luis, ¿puedes salir un momento?
Era obvio que el tema era preocupante. Nerea, siempre sonriente y calmada, estaba muy seria y le temblaban ligeramente las manos.
- “ ¿Qué pasa?”
-“No, te pongas nervioso, ¿eh?, no te pongas nervioso…., estate tranquilo, no te asustes, con calma, no te pongas nervioso, tú tranquilo…”
- “Nerea, ¡leches!” – interrumpí – “Dime qué pasa que me estás poniendo nervioso.”
María, mi mujer, embarazada entonces de 5 meses, se había desmayado yendo a trabajar y la habían llevado al hospital de Cruces. Entré en la sala, farfullé una disculpa, cogí mi chaqueta y salí a toda la velocidad de la que fui capaz camino de Barakaldo. El diagnóstico era “de libro”: anemia gestacional galopante. (Lo de galopante es aportación mía).
Unos meses de reposo y unos cuantos filetes de ternera más tarde nació Paula. Así que toda aquella historia se quedó en una anécdota, que les cuento, además de porque soy un poco “abuelo Cebolleta” contando batallitas, porque aquel proyecto no funcionó… no por mi “espantá”, supongo, sino por otro diagnóstico que ahora estamos tratando de enmendar en AVEQ-KIMIKA.
El proyecto, que no llegó a tener nombre de marketing, era una continuación natural a la muy exitosa serie de grupos Kimiso, en implantación de ISO-14001, que habíamos desplegado entre 1999 y 2003 en colaboración con Ihobe. Se trataba de utilizar la misma herramienta, el trabajo en grupo, para seguir avanzando en gestión ambiental encaminándonos hacia el Reglamento Europeo EMAS.
No conseguimos que las empresas se animaran. De hecho, a día de hoy, en la Asociación de Empresas Químicas tenemos casi 70 de empresas certificadas ISO-14001 y solamente 3 empresas verificadas EMAS. Son, en concreto, FPK, Inteman y Befesa Desulfuración (en este último caso, con su traslado desde Barakaldo al abra exterior del puerto, el certificado está en suspenso hasta que renueve en las actuales instalaciones).
En el resto de la industria vasca el resultado tampoco es muy halagüeño. En toda la Comunidad Autónoma, entre todos los sectores, con un importante porcentaje de actividades no-industriales, solamente hay 50 organizaciones verificadas.
Tras conversar con muchos de nuestros técnicos de medio ambiente, nuestro diagnóstico también ha sido “de libro”: los técnicos se preguntaban “¿para qué?”.
En muchos debates, públicos y privados, nos han acusado de que las industrias se certifican en ISO-14001 “por marketing”. Yo explico las grandes ventajas que para la industria básica tienen las certificaciones, en las mejoras en eficiencia, ahorros y prevención de despilfarros, pero hay un motivo adicional mucho más potente que explica el éxito de la ISO-14001: dormir tranquilos por las noches.
La ISO-14001 da la seguridad prácticamente absoluta de que mi fábrica cumple el 100% de la legislación ambiental aplicable a mi actividad y que, si esta cambia, tengo un procedimiento ajustado y fiable que me permite planificar y adaptarme a la misma.
Ahora bien, la mejora continua en eficiencia y la seguridad en los requisitos legales ya la tienen con la ISO-14001. Frente a ella, el Reglamento EMAS aporta muy poquitas cosas. La más destacada quizás es la declaración medioambiental verificada, en la cual como Asociación y como sector tenemos mucho interés, pues una de nuestras líneas estratégicas de trabajo, que llamamos “COMUNICACIÓN” la enunciamos como “AVEQ-KIMIKA apoya a las empresas a cumplimentar “el derecho a conocer” que tiene la comunidad que rodea a las plantas mediante la apertura y diálogo con la misma”, pero que cada empresa, individualmente, no termina de considerarlo interesante. Para ellos y ellas es…. “un lío más… y ya tenemos muchos líos.”
¿Por qué recuperamos el proyecto? y ¿por qué ahora?: En AVEQ-KIMIKA hemos trabajado mucho en simplificar y reducir la carga burocrática que soportan las empresas, en todos los ámbitos, pero con especial dedicación en materia ambiental.
Creemos que el equilibrio entre el control y la responsabilidad, entre la auditoria y la inspección ambiental, entre el permiso y la auto-declaración lo puede aportar el Reglamento EMAS. El hecho de que el registro de las empresas verificadas lo lleve el propio Gobierno Vasco evita que, en el debate entre auditorias e inspecciones alguien acuda a citar el caso Enron, que es nuestra particular Ley de Godwin cuando hablamos de estos temas.
Las semillas jurídicas están sembradas, todavía son pocas pero van a más. Por ejemplo, el artículo 8 del RD 509/2007, el reglamento de desarrollo de la IPPC, conforme a la redacción dada al mismo por el RD 367/2010, dice:
Artículo 8. Autorización ambiental integrada y sistemas de gestión medioambiental.
En relación con aquellas actividades para las cuales se apliquen sistemas de gestión ambiental certificados externamente mediante EMAS o ISO 14001, las comunidades autónomas establecerán las normas que simplifiquen los mecanismos de comprobación del cumplimiento de las obligaciones derivadas de la autorización ambiental integrada, así como la tramitación de la correspondiente solicitud de autorización o de adaptación y de sus sucesivas renovaciones.
En esa misma línea apunta el artículo 5.5 del RD 100/2011 actividades potencialmente contaminadoras de la atmósfera.
Desde entonces, en cada exposición pública de proyectos normativos, en casi cada conversación con la Dirección de Calidad Ambiental, como AVEQ-KIMIKA o trabajando en conjunto con el resto de organizaciones empresariales, hemos insistido en que el Gobierno Vasco desarrolle estos artículos o, más bien, el espíritu de estos artículos, ampliando su previsión también a todos los ámbitos ambientales y empresas. El resultado aún es un poco irregular, pero si leen la última parte de nuestra circular sobre el Decreto 278/2011 de atmósfera, algo vamos avanzando. Lo que está claro es que esta tendencia, acentuada por la línea que ha marcado la Ley Omnibus, es imparable.
Ante esta oportunidad, las empresas de AVEQ-KIMIKA tienen que estar preparadas. Es por ello que, como primer paso, hemos liado a Silvia Catalina, que en la actualidad colabora con la Asociación en el área ambiental pero que, durante muchos años, fue auditora de sistemas de gestión medioambiental, para que imparta un breve curso de 8 horas destinado, en primera instancia, a explicar cuáles son los pasos necesario para asumir con éxito la transición de ISO-14001 a EMAS… aunque, en realidad, el fin último del curso, es convencer a los técnicos de las empresas que, desde una ISO-14001 bien asentada, el tránsito a EMAS “está chupao” y de que, según avance la implementación legislativa, cuando se trasponga la Directiva de Emisiones Industriales, se desarrolle la Ley de Residuos o se cambie (o reforme) la Ley 3/1998 general de Medio Ambiente del País Vasco, las empresas de AVEQ-KIMIKA deben estar preparadas para poder ahorrar en el recurso más escaso con el que cuentan: el tiempo de trabajo de sus profesionales.
Yo ya me he apuntado al curso. Y todavía nos quedan 5 plazas libres. ¿Se animan?: KIMIKA 12-16 14-03-12 Curso KIMIKA Gratuito De ISO14 a EMAS
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viernes, 17 de febrero de 2012
Pero… ¿Qué es en realidad un Servicio de Prevención Ajena? (II)
El caso es que, antes de aceptar el cambio en los reconocimientos (la diferencia económica era considerable pero no insalvable...) les había enviado el siguiente mensaje:
Muy
Sres. Nuestros,
Acusamos
recibo de su “PRESUPUESTO INICIAL del SERVICIO DE MEDICO” de fecha 27/01/2012
al respecto del cual queremos hacerles llegar los siguientes comentarios:
1. Nos gustaría dejar patente nuestra propia
insatisfacción por la forma en la que se ha planteado la modificación en el
contenido y cuantía de los presupuestos para esta misma evaluación respecto de
años anteriores. La magnitud de la modificación, sin mayores explicaciones, muy
a nuestro pesar, no hace dudar de si las pruebas y protocolos que incluye son
realmente necesarios conforme a la legislación y a la evaluación de riesgos de
nuestra actividad o bien, hasta la edición de este año, hemos incurrido en
incumplimientos flagrantes de nuestras obligaciones a este respecto.
2. Les trasladamos la necesidad de que, a la mayor brevedad
posible, nos completaren la siguiente tabla y nos indiquen los agentes
químicos, los procesos de la evaluación de riesgos y los documentos de
referencia que prescriben la necesidad de realizar los análisis y pruebas
concretas que en el presupuesto se detalla:
Puesto de trabajo
|
Operaciones
asociadas
|
Agente Químico
|
VLA-ED
|
Medición en
nuestra empresa
|
Indicador
biológico
|
Prueba
|
Toma de muestras*
|
Método analítico
|
Documento de
referencia **
|
Radiografía
|
|||||||||
Xileno
|
Ácido
metilhipúrico
|
Orina
|
|||||||
Bilirrubina
|
Sangre
|
||||||||
Fosfatasa
alcalina
|
Sangre
|
||||||||
Acetona
|
Orina
|
||||||||
Metanol
|
Orina
|
*
Horario y circunstancias: en ayunas, por la mañana, al salir del trabajo, etc.
**
Del INSHT, Osalan o similares.
3. Junto con la información citada, les
rogamos que nos remitan una somera explicación escrita para entender el motivo
por el que, si no hemos tenido cambios en procesos ni en productos, más bien,
hemos incluido mejoras sustanciales en la exposición de los trabajadores a los
agentes químicos, porqué esta modificación en el contenido de la analítica que
suponemos asociada a cambios legales, recomendaciones INSHT, Osalan que no
conocemos.
4. A tenor de dicha información, que
entendemos no les supondrá mayor problema proporcionarnos, procederemos a
aceptar el presupuesto.
5. Nos gustaría indicarles así mismo que a tenor de este incidente y de la pérdida de
confianza que lleva aparejada, procederemos a revisar nuestra relación jurídica
con su servicio y, salvo una solución satisfactoria de las dudas expuestas en
la presente comunicación.
Esperando
una pronta respuesta por su parte reciban un atento saludo
Perdónenme la intermisión en el tono serio de este entrada, pero la respuesta del SPA, de una brevedad y concisión notables, "no tiene desperdicio":
Buenas tardes Elena:
Para poder completar la tabla enviada hay que saber las mediciones de contaminantes. He hablado con el departamento de Higiene y con unas mediciones de hace mas de diez años no es posible, así que me han elaborado un presupuesto para llevar a cabo mediciones higiénicas.
Te adjunto presupuesto recibido y el lunes hablamos.
Es decir, a Elena le habían entrado serias dudas de que sus asesores estuvieran guiando a la empresa correctamente en el cumplimiento de la normativa, sobre si la evaluación de riesgos se estaba aplicando en toda su extensión y...
(Venga, esta vez sí. Mañana les cuento el final)
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martes, 14 de febrero de 2012
Pero… ¿Qué es en realidad un Servicio de Prevención Ajena? (I)

Allá por el año 2001, meses antes incluso de que se publicara la Ley 16/2002 de Prevención y Control Integrado de la Contaminación (la famosa IPPC), la Sociedad Pública Ihobe realizó un meritorio trabajo elaborando una primera lista de empresas afectadas por la Directiva en la Comunidad Autónoma del País Vasco.
Digo "meritorio" porque, a pesar de que contenía algunos errores, la interpretación de los ámbitos subjetivos de aplicación de las directivas europeas nunca es un trabajo fácil y en esta, en algunos sectores, había enunciados verdaderamente absurdos.... (haremos en breve una entrada sobre este tema).
El caso es que, uno de aquellos relativamente pocos errores, era que en la misma aparecía una empresa del borde de la ría de Bilbao, fabricante de barnices para parqué (eso que la gente conoce como el "pinqui"...) de carácter familiar y con apenas media docena de empleados.
Javi, lleva el área comercial, es el consejero de seguridad para el transporte de mercancías peligrosas y haces miles de kilómetros todos los años con la furgoneta de la empresa. Elena, su hermana, se esfuerza en el área técnica, con la formulación y el desarrollo de nuevos productos, el asesoramiento a los clientes, la seguridad y el medio ambiente.
Obviamente, en la preparación del acuerdo voluntario de 2003 y en la preparación para la solicitud de las Autorizaciones Ambientales Integradas (AAI) quedó claro que la Directiva no era aplicable a esa empresa... que no "era IPPC".
Sin embargo, entre las empresas que serían visitadas por la inspección/auditoria que realizó el Gobierno Vasco ese mismo año a todas las empresas IPPC del sector químico, se coló el nombre de esta pequeña empresa y así, junto con dos consultores muy experimentados y un inspector, tuve la oportunidad de visitarla en aquella ocasión.
Los dos consultores, venidos de Cataluña y de Galicia, se marcharon sencillamente impresionados. Hacía pocos meses que en aquellas pequeña empresa habían utilizado una herramienta de aálisis que puso en marcha Ihobe, el Legescan, y, literalmente, no les faltaba ni un papel. Ni uno.
El otro día Elena me mandó un email bastante escamada con su Servicio de Prevención Ajeno (SPA), con el que habían contratado todas las especialidades de la prevención desde hacía casi 10 años. Por un incidente, aparentemente menor, había llegado a una conclusión muy preocupante y quería que yo se lo confirmara. ¿Había habido algún cambio legislativo del que ella no tuviera noticia en materia de análisis médicos a los trabajadores?... pero, mejor que se lo explique ella:
Buenas tardes Luis,
Quería hacerte una consulta .
Te cuento..... Nosotros llevamos el tema de prevención con xxxxxxx, un servicio de prevención ajeno, desde el año 2002. Ellos nos llevan la evaluación, planificación..... y los reconocimientos médicos.
Nuestra evaluación de riesgos ( que ellos tienen en su poder y revisan desde 2002) no ha variado porque no hemos incluido ninguna sustancia nueva. En todo caso, la exposición cada vez es menor porque hemos introducido barnices al agua no clasificados y porque hay menos producción.
Pues bien, resulta que en Noviembre les pido presupuesto para los reconocimientos médicos de este año y me pasan uno similar al de todos los años : básico + 1 protocolo específico, y ... ahora, que están a punto de ir los operarios, me dicen que ese examen no vale (¡y lo llevan haciendo 10 años!) ya que tiene que incluir unos análisis específicos en función de la exposición a productos químicos porque sino el médico no dará APTO para el puesto de trabajo. Te adjunto el presupuesto para que lo veas.
Las consultas son:
a)¿Ha habido algún cambio legislativo en este tema que haga que los análisis de este año sean distintos a los de años anteriores?
b) ¿Son realmente necesarios estos análisis?, ¿En qué % de concentración de la exposición ?
c) Si nuestra evaluación de riesgos nos ha cambiado y la legislación no ha cambiado y estos análisis son obligatorios… ¿podemos concluir que hemos estado todos estos años incumpliendo la normativa con algo tan serio como la salud de nuestra gente?
(Mañana termino de contarles la historia)
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lunes, 14 de marzo de 2011
Erandio, 1969
Después de lo distendido de la última entrada, hoy les traigo un tema muy serio y ciertamente trágico. Una herida, apenas cicatrizada, en el margen de la ría del Nervión. Les dejo primero un vídeo:
El vídeo fue elaborado en el curso pasado por 6 alumnos del último año de Comunicación Audiovisual de la UPV/EHU...como habrán visto, la factura del mismo, como obra audiovisual, es impecable y consigue, poco a poco, implicarnos en la época, conmovernos y solidarizarnos con las personas que protagonizaron aquellos trágicos sucesos y que todavía conviven con su recuerdo.
Tiene, desde mi punto de vista, un serio defecto: no se pusieron en contacto con la industria aunque en su descargo diré que no tenían obligación de hacerlo, no son periodistas, pero la historia hubiera quedado más completa si se hubiera escuchado la voz de las empresas. Quizás pensaron que nos negaríamos a hablar de aquello…
¿Qué hubiéramos dicho?... pues que lo verdaderamente trágico de aquellos sucesos fue la represión y los asesinatos. El motivo de las protestas y manifestaciones, que en este caso fue la incapacidad de las industrias para escuchar la voz de los vecinos, podía haber sido cualquier otro pues el problema esencial fue la falta de democracia y de transparencia, la ausencia de diálogo como vía de solución de los problemas de convivencia.
Estamos a finales de los años 60. Se sabía muy poco de ecología o de cómo compatibilizar el mantenimiento de la actividad, los puestos de trabajo y la creación de empleo con un medio ambiente limpio y, lo que es peor, de cómo una errónea planificación territorial afectaba a una indeseablemente próxima convivencia.
En aquella época, no hacía cinco años de la publicación de la primera norma de protección del medio ambiente atmosférico, la TA Luft alemana, la única forma en la que se pensaba en luchar contra la contaminación atmosférica era mediante la dispersión…. hacer chimeneas más altas para que el viento se llevara los gases lo más lejos posible. La instalación de filtros era algo extraordinariamente moderno y resulta muy curiosa la afirmación que los periodistas de La Vanguardia (01/11/1969) ponen en boca de “representantes de Remetal” cuando amenazan con querellarse contra la entonces alcaldesa de Bilbao, Pilar Careaga:
“…quieren aclarar que esta empresa, construida hace diez años, se levantó sobre terrenos declarados de «industria libre»; no vierte gases nocivos, sino solamente humo, aceptando por tanto su incidencia en el problema de la polución, pero no por gases de los calificados como anhídrido sulfuroso y que la alcaldesa en su denuncia al Gobierno Civil les pide unas responsabilidades que no pueden aceptar en modo alguno, toda vez que a ellos se les comunicó por primera vez de la necesidad de instalar filtros en la reunión celebrada en el Ayuntamiento el 9 de septiembre pasado, y el plazo de mes y medio fijado por la alcaldesa no responde en modo alguno al compromiso que ellos hicieron a la primera autoridad local, a la que manifestaron que instalarían los purificadores para diciembre, no obstante lo cual y por haber trabajado día y noche en su colocación estarán listos para el 17 de noviembre. Han hecho saber que en España no existen normas legales sobre la polución atmosférica, por lo que ellos se han remitido a las vigentes en Rusia, las más severas del mundo, doblando en potencia la filtración incluso a éstas.”
Ante la referencia a las normas de Rusia como “las más severas del mundo” y a la ausencia de anhídrido sulfuroso, o como diríamos ahora dióxido de azufre, en sus emisiones, uno no puede evitar esbozar una media sonrisa y pensar en la ingenuidad de aquellas declaraciones… pues, salvo que la empresa quemara gas como combustible, cosa bastante improbable en la época cuando el uso del fuel de petróleo era lo más habitual, el “humo” que alegaba tendría que tener, por fuerza, un importante componente de óxidos de azufre.
Los responsables de la industria de entonces alegaban, con cierta razón, que la actividad industrial de muchas de aquellas empresas era anterior a la construcción de las viviendas y que el problema de Erandio en 1969 no era una industria concreta sino la combinación de la emisiones de todas ellas, a ambos lados de la ría, en una situación geográfica muy desfavorable. Alegaron, con toda la razón, que si la planificación urbanística se hubiera hecho con un poco más de lógica y pericia, la indeseable convivencia no se hubiera producido.
Después de leer el anexo al acta del pleno del ayuntamiento de Bilbao de 30 de octubre de 1969 (en el que, por cierto, se hace un repaso a cada una de las empresas de la margen derecha que se relacionaban con los hechos) y las informaciones de prensa de la época en La Vanguardia (31/10/1969) o en ABC (31/10/1969) llama poderosamente la atención cómo los políticos de la época solamente parecen movilizarse cuando se producen las muertes y como los medios informaban sobre el tema, pero obviaban decir que aquellas muertes fueran causadas por disparos de la policía.
Una última anotación que creo de pura justicia. Si se han fijado, en los agradecimientos del video, aparece el nombre de alguien que muchos de ustedes recordarán como Director General de Ihobe, S.A. o Secretario General de ACLIMA, José Luis Aurrecoechea, a quien casi todo el mundo llama Txetxu y al que, después de compartir mesa en multitud de reuniones, siempre en lados opuestos todo hay que decirlo, le tengo una gran admiración.
Aparece porque Txetxu fue protagonista directo de aquella época, en aquel lugar que es, al fin y al cabo, su pueblo natal. Él comenzó en el movimiento ecologista mucho antes de que éste existiera y cuando era verdaderamente peligroso movilizarse. Cuando manifestarse por un medio ambiente limpio podía costarle a uno la cárcel e incluso la vida… y que ahora, unos advenedizos, unos recién llegados, tengan la osadía de querellarse contra él con el único objetivo de darse notoriedad y salir en los medios, por haberse enfrentado a problemas muy serios, y haberlos solucionado, realizando su labor al frente de Ihobe lo mejor posible, resulta, cuando menos, una paradoja histórica francamente indigna.
En definitiva, aprender del pasado para no repetirlo en el futuro... esa frase, que da sentido al estudio de la historia, se ha convertido ya en un tópico. Las muertes de Erandio en aquel otoño de 1969 las provocó la dictadura, pero seguramente se hubieran evitado si las normas ya vigentes se hubieran aplicado correctamente (el RAMINP, por ejemplo), si la planificación urbanística se hubiera hecho como es debido y si las empresas y las autoridades hubieran tenido una mínima capacidad de diálogo.
“It has been said that democracy is the worst form of government except all the others that have been tried” (“Se ha dicho que la democracia es la peor de las formas de gobierno… si quitamos todas las demás que se han intentado”) Sir Winston Churchill (1874 - 1965)
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GABARRA BALTZA (castellano) from Mikel Domínguez on Vimeo.
El vídeo fue elaborado en el curso pasado por 6 alumnos del último año de Comunicación Audiovisual de la UPV/EHU...como habrán visto, la factura del mismo, como obra audiovisual, es impecable y consigue, poco a poco, implicarnos en la época, conmovernos y solidarizarnos con las personas que protagonizaron aquellos trágicos sucesos y que todavía conviven con su recuerdo.
Tiene, desde mi punto de vista, un serio defecto: no se pusieron en contacto con la industria aunque en su descargo diré que no tenían obligación de hacerlo, no son periodistas, pero la historia hubiera quedado más completa si se hubiera escuchado la voz de las empresas. Quizás pensaron que nos negaríamos a hablar de aquello…
¿Qué hubiéramos dicho?... pues que lo verdaderamente trágico de aquellos sucesos fue la represión y los asesinatos. El motivo de las protestas y manifestaciones, que en este caso fue la incapacidad de las industrias para escuchar la voz de los vecinos, podía haber sido cualquier otro pues el problema esencial fue la falta de democracia y de transparencia, la ausencia de diálogo como vía de solución de los problemas de convivencia.
Estamos a finales de los años 60. Se sabía muy poco de ecología o de cómo compatibilizar el mantenimiento de la actividad, los puestos de trabajo y la creación de empleo con un medio ambiente limpio y, lo que es peor, de cómo una errónea planificación territorial afectaba a una indeseablemente próxima convivencia.
En aquella época, no hacía cinco años de la publicación de la primera norma de protección del medio ambiente atmosférico, la TA Luft alemana, la única forma en la que se pensaba en luchar contra la contaminación atmosférica era mediante la dispersión…. hacer chimeneas más altas para que el viento se llevara los gases lo más lejos posible. La instalación de filtros era algo extraordinariamente moderno y resulta muy curiosa la afirmación que los periodistas de La Vanguardia (01/11/1969) ponen en boca de “representantes de Remetal” cuando amenazan con querellarse contra la entonces alcaldesa de Bilbao, Pilar Careaga:
“…quieren aclarar que esta empresa, construida hace diez años, se levantó sobre terrenos declarados de «industria libre»; no vierte gases nocivos, sino solamente humo, aceptando por tanto su incidencia en el problema de la polución, pero no por gases de los calificados como anhídrido sulfuroso y que la alcaldesa en su denuncia al Gobierno Civil les pide unas responsabilidades que no pueden aceptar en modo alguno, toda vez que a ellos se les comunicó por primera vez de la necesidad de instalar filtros en la reunión celebrada en el Ayuntamiento el 9 de septiembre pasado, y el plazo de mes y medio fijado por la alcaldesa no responde en modo alguno al compromiso que ellos hicieron a la primera autoridad local, a la que manifestaron que instalarían los purificadores para diciembre, no obstante lo cual y por haber trabajado día y noche en su colocación estarán listos para el 17 de noviembre. Han hecho saber que en España no existen normas legales sobre la polución atmosférica, por lo que ellos se han remitido a las vigentes en Rusia, las más severas del mundo, doblando en potencia la filtración incluso a éstas.”
Ante la referencia a las normas de Rusia como “las más severas del mundo” y a la ausencia de anhídrido sulfuroso, o como diríamos ahora dióxido de azufre, en sus emisiones, uno no puede evitar esbozar una media sonrisa y pensar en la ingenuidad de aquellas declaraciones… pues, salvo que la empresa quemara gas como combustible, cosa bastante improbable en la época cuando el uso del fuel de petróleo era lo más habitual, el “humo” que alegaba tendría que tener, por fuerza, un importante componente de óxidos de azufre.
Los responsables de la industria de entonces alegaban, con cierta razón, que la actividad industrial de muchas de aquellas empresas era anterior a la construcción de las viviendas y que el problema de Erandio en 1969 no era una industria concreta sino la combinación de la emisiones de todas ellas, a ambos lados de la ría, en una situación geográfica muy desfavorable. Alegaron, con toda la razón, que si la planificación urbanística se hubiera hecho con un poco más de lógica y pericia, la indeseable convivencia no se hubiera producido.
Después de leer el anexo al acta del pleno del ayuntamiento de Bilbao de 30 de octubre de 1969 (en el que, por cierto, se hace un repaso a cada una de las empresas de la margen derecha que se relacionaban con los hechos) y las informaciones de prensa de la época en La Vanguardia (31/10/1969) o en ABC (31/10/1969) llama poderosamente la atención cómo los políticos de la época solamente parecen movilizarse cuando se producen las muertes y como los medios informaban sobre el tema, pero obviaban decir que aquellas muertes fueran causadas por disparos de la policía.
Una última anotación que creo de pura justicia. Si se han fijado, en los agradecimientos del video, aparece el nombre de alguien que muchos de ustedes recordarán como Director General de Ihobe, S.A. o Secretario General de ACLIMA, José Luis Aurrecoechea, a quien casi todo el mundo llama Txetxu y al que, después de compartir mesa en multitud de reuniones, siempre en lados opuestos todo hay que decirlo, le tengo una gran admiración.
Aparece porque Txetxu fue protagonista directo de aquella época, en aquel lugar que es, al fin y al cabo, su pueblo natal. Él comenzó en el movimiento ecologista mucho antes de que éste existiera y cuando era verdaderamente peligroso movilizarse. Cuando manifestarse por un medio ambiente limpio podía costarle a uno la cárcel e incluso la vida… y que ahora, unos advenedizos, unos recién llegados, tengan la osadía de querellarse contra él con el único objetivo de darse notoriedad y salir en los medios, por haberse enfrentado a problemas muy serios, y haberlos solucionado, realizando su labor al frente de Ihobe lo mejor posible, resulta, cuando menos, una paradoja histórica francamente indigna.
En definitiva, aprender del pasado para no repetirlo en el futuro... esa frase, que da sentido al estudio de la historia, se ha convertido ya en un tópico. Las muertes de Erandio en aquel otoño de 1969 las provocó la dictadura, pero seguramente se hubieran evitado si las normas ya vigentes se hubieran aplicado correctamente (el RAMINP, por ejemplo), si la planificación urbanística se hubiera hecho como es debido y si las empresas y las autoridades hubieran tenido una mínima capacidad de diálogo.
“It has been said that democracy is the worst form of government except all the others that have been tried” (“Se ha dicho que la democracia es la peor de las formas de gobierno… si quitamos todas las demás que se han intentado”) Sir Winston Churchill (1874 - 1965)
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martes, 10 de noviembre de 2009
La derrota del papel

Hace ya algunos meses, me llamó con total corrección alguien de Ihobe, supongo que del departamento de administración, para preguntarme si podríamos dejar de enviarles el boletín mensual en papel y cambiábamos a un formato electrónico que, me argumentó, " saldría más barato y además, ya sabe que es más sostenible".
Tras unos instantes de reflexión, le conteste, cortés y educámente: "Sí, podríamos, pero no lo vamos a hacer..."
Sorprendida, acertó a decir:
- "Pero... ¿por algún motivo concreto?"
Y claro, se lo tuve que explicar: hemos comprobado reiterada y contundentemente que la audiencia y la atención que recibe la comunicación y los mensajes contenidos en el boletín mensual en papel es mucho mayor que el de cualquier comunicación electrónica. En el boletín no incluimos comunicaciones nuevas para las empresas, en realidad, para lo que sirve el boletín es para reforzar mensajes (el botón de “suprimir” es muy tentador en la bandeja de entrada del e-mail).
Que eso es especialmente acusado cuanto más ocupado esté el receptor del mensaje y cuanta más edad tenga, perfil que cuadra con muchos de nuestros gerentes y directores de fábrica. Que el Boletín KIMIKA se publica en formato electrónico en la web, que sabemos que distribuir el mismo PDF por e-mail nos saldría gratis pero que vamos a seguir enviándolo en papel porque interesar a las empresas por uno de nuestros proyectos beneficia más a la Sostenibilidad que el ridículo impacto que supone el papel y las tintas de la edición.
Que el papel y la impresión tienen hueco en el mundo sostenible. Que la producción de papel a partir de madera de plantación forestal, no sólo es sostenible, sino que es un eficaz retenedor de carbono especialmente útil en la lucha contra el cambio climático...
Que las empresas papeleras vascas utilizan sus propios residuos orgánicos para generar electricidad en un fantástico ejemplo de aprovechamiento de biomasa para la generación de energía...
. ..ahora bien, que si querían darse de baja de la suscripción (que es gratuita) no tenía más que decírmelo.
Tras un incómodo y supongo que aún más sorprendido silencio en el que casi se podía oír su pensamiento ("¡anda!, un friki que piensa que el papel no es malo...!"), me dijo:
- "No, no me han dicho nada de baja sólo lo del email... bueno, si eso, ya le vuelvo a llamar..."
Cuando colgué el teléfono, un compañero abogado que estaba conmigo en el despacho en aquel momento me preguntó que a quién le había metido semejante rollo y sobre todo, por qué.
- "Es que ella ha preguntado" - alegué en mi defensa.
No me han vuelto a llamar de Ihobe por este motivo. La verdad es que no sé si es que les convencí, o me han puesto en la lista denominada "Mejor-no-llamar-que-meten-mucha-chapa" o es que nos han dado ya por imposibles ("...fíjate si son malos, que hasta defienden el papel").
Pues sí, defendemos el papel. Por su capacidad para comunicar, para ser soporte de las más grandes obras del ingenio humano. Porque una biblioteca es un excelente y, sobre todo, un utilísimo almacén de carbono (mucho mejor que guardarlo bajo tierra), porque la industria del papel crea y ha creado riqueza y empleo en Euskadi… porque un futuro sostenible necesita del papel.
Por eso, cuando hace unos días Paco Ceño, director de la Escuela del Papel de Tolosa, me invitó a dar una charla sobre REACH, y espero que nadie se moleste por este comentario, me quedé muy preocupado por la sensación de pesimismo, por el viento helado que recorría todas las conversaciones, por lo baja que estaba la moral…. y es que la señales no son buenas.
La Escuela del Papel de Tolosa es una institución muy importante en el desarrollo de la industria papelera en Euskadi. Decorada con preciosas maquinas clásicas restauradas y con las paredes adornadas con decenas de fotos de empresas papeleras en plena producción... en ella ya no se imparten módulos de formación ocupacional en papel.
En el municipio de Tolosa, ya no hay empresas papeleras y cada vez quedan menos empresas del papel en funcionamiento en Euskadi. Hace 2 años que cerró Galgo Paper y al pensarlo, no puedo dejar de acordarme de aquel papel verjurado, de 90 gramos, con la majestuosa marca del perro en plena carrera, hace dos años que la calidad y las cosas bien hechas tienen una referencia menos.
Pero, personalmente creo que lo primero que se necesita para entrar en batalla (y para levantarse todos los días e ir a trabajar) es tener la moral alta.
La industria papelera vasca está superando con nota el más que exigente examen de la Directiva IPPC, siendo evaluada por el profesor más riguroso: su propia capacidad competitiva. Ha avanzado muchísimo y lo va a seguir haciendo. Cuenta con excelentes profesionales y preparados trabajadores.
Yo no puedo darles consejos, no me atrevería, pero me voy a permitir opinar que a lo que se dedica la industria papelera vasca no sólo es útil, no sólo es necesario, es definitivamente imprescindible.
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Tras unos instantes de reflexión, le conteste, cortés y educámente: "Sí, podríamos, pero no lo vamos a hacer..."
Sorprendida, acertó a decir:
- "Pero... ¿por algún motivo concreto?"
Y claro, se lo tuve que explicar: hemos comprobado reiterada y contundentemente que la audiencia y la atención que recibe la comunicación y los mensajes contenidos en el boletín mensual en papel es mucho mayor que el de cualquier comunicación electrónica. En el boletín no incluimos comunicaciones nuevas para las empresas, en realidad, para lo que sirve el boletín es para reforzar mensajes (el botón de “suprimir” es muy tentador en la bandeja de entrada del e-mail).
Que eso es especialmente acusado cuanto más ocupado esté el receptor del mensaje y cuanta más edad tenga, perfil que cuadra con muchos de nuestros gerentes y directores de fábrica. Que el Boletín KIMIKA se publica en formato electrónico en la web, que sabemos que distribuir el mismo PDF por e-mail nos saldría gratis pero que vamos a seguir enviándolo en papel porque interesar a las empresas por uno de nuestros proyectos beneficia más a la Sostenibilidad que el ridículo impacto que supone el papel y las tintas de la edición.
Que el papel y la impresión tienen hueco en el mundo sostenible. Que la producción de papel a partir de madera de plantación forestal, no sólo es sostenible, sino que es un eficaz retenedor de carbono especialmente útil en la lucha contra el cambio climático...
Que las empresas papeleras vascas utilizan sus propios residuos orgánicos para generar electricidad en un fantástico ejemplo de aprovechamiento de biomasa para la generación de energía...
. ..ahora bien, que si querían darse de baja de la suscripción (que es gratuita) no tenía más que decírmelo.
Tras un incómodo y supongo que aún más sorprendido silencio en el que casi se podía oír su pensamiento ("¡anda!, un friki que piensa que el papel no es malo...!"), me dijo:
- "No, no me han dicho nada de baja sólo lo del email... bueno, si eso, ya le vuelvo a llamar..."
Cuando colgué el teléfono, un compañero abogado que estaba conmigo en el despacho en aquel momento me preguntó que a quién le había metido semejante rollo y sobre todo, por qué.
- "Es que ella ha preguntado" - alegué en mi defensa.
No me han vuelto a llamar de Ihobe por este motivo. La verdad es que no sé si es que les convencí, o me han puesto en la lista denominada "Mejor-no-llamar-que-meten-mucha-chapa" o es que nos han dado ya por imposibles ("...fíjate si son malos, que hasta defienden el papel").
Pues sí, defendemos el papel. Por su capacidad para comunicar, para ser soporte de las más grandes obras del ingenio humano. Porque una biblioteca es un excelente y, sobre todo, un utilísimo almacén de carbono (mucho mejor que guardarlo bajo tierra), porque la industria del papel crea y ha creado riqueza y empleo en Euskadi… porque un futuro sostenible necesita del papel.
Por eso, cuando hace unos días Paco Ceño, director de la Escuela del Papel de Tolosa, me invitó a dar una charla sobre REACH, y espero que nadie se moleste por este comentario, me quedé muy preocupado por la sensación de pesimismo, por el viento helado que recorría todas las conversaciones, por lo baja que estaba la moral…. y es que la señales no son buenas.
La Escuela del Papel de Tolosa es una institución muy importante en el desarrollo de la industria papelera en Euskadi. Decorada con preciosas maquinas clásicas restauradas y con las paredes adornadas con decenas de fotos de empresas papeleras en plena producción... en ella ya no se imparten módulos de formación ocupacional en papel.
En el municipio de Tolosa, ya no hay empresas papeleras y cada vez quedan menos empresas del papel en funcionamiento en Euskadi. Hace 2 años que cerró Galgo Paper y al pensarlo, no puedo dejar de acordarme de aquel papel verjurado, de 90 gramos, con la majestuosa marca del perro en plena carrera, hace dos años que la calidad y las cosas bien hechas tienen una referencia menos.
Pero, personalmente creo que lo primero que se necesita para entrar en batalla (y para levantarse todos los días e ir a trabajar) es tener la moral alta.
La industria papelera vasca está superando con nota el más que exigente examen de la Directiva IPPC, siendo evaluada por el profesor más riguroso: su propia capacidad competitiva. Ha avanzado muchísimo y lo va a seguir haciendo. Cuenta con excelentes profesionales y preparados trabajadores.
Yo no puedo darles consejos, no me atrevería, pero me voy a permitir opinar que a lo que se dedica la industria papelera vasca no sólo es útil, no sólo es necesario, es definitivamente imprescindible.
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jueves, 16 de octubre de 2008
Cambio climático en el Guggenheim
Hoy jueves 16, a eso de las 12:30, Al Gore, ex-vicepresidente de los Estados Unidos y premio Nobel de Paz, imparte una conferencia sobre la amenaza global que supone el cambio climático y, sobre cómo está precipitando el ser humano ese cambio y, sobre todo, cuál es su visión sobre qué deben hacer gobiernos, empresas y ciudadanos para afrontar ese reto.
Los organizadores, el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno Vasco y por Ihobe, han tenido la amabilidad de invitarme.
Aunque el consenso en la realidad del cambio climático y en el grado de influencia que tiene el ser humano en dicho cambio no es absoluto, pocos son los que se atreven a negarlo.
Las evidencias de dicho cambio no son "noticiables", no son las que difunden los medios de comunicación y, por mucho que insistan, las tormentas y trombas de agua en Levante durante el principio de otoño, más o menos intensas, han venido sucediendo desde que se tiene noticia.
Las evidencias las extraen los científicos en forma de tubos con estratos de hielo, comparando su grosor y contenido en CO2 y vaticinando que, de seguir la evolución, de continuar la línea que marca la gráfica en unos años dejará de formarse hielo y comenzará a derretirse.
Esa evidencia, sin embargo, no debe convertirnos en ciegos partidarios de cualquier medida o propuesta que se autocalifique como "de lucha contra el cambio climático". Debemos seguir siendo críticos y, como decimos a los chicos y chicas que participan en nuestras actividades de fomento de las vocaciones científicas: hay que tomar decisiones basadas en la evidencia y no en principios de supuesta autoridad (como lo ha dicho “nosequien”...).
El ideal, el principio político que puso en marcha el Protocolo de Kyoto es sencillamente indiscutible: dado que la atmósfera es de todos y que tiene el mismo supuesto derecho a contaminarla un ciudadano de la selva del Congo que un urbanita europeo adicto al coche, los exceso nuestra cuota de contaminación que emitimos los occidentales los compensaremos con ayudas al desarrollo para los países que no alcanzan dicha cuota. Hasta ahí todo perfecto.
Las cosas comienzan a desviarse cuando países de la importancia de China y Estados Unidos no ratifican el protocolo y cuando la Unión Europea insiste en ejercer un liderazgo en esta materia con una premisas políticas con las que no podemos estar de acuerdo.
Esas premisas políticas podrían resumirse en que los ciudadanos europeos, no somos sujetos de obligaciones en materia ambiental solamente sujetos de derechos. A pesar de que la industria solamente genera porcentaje menor de la emisiones de gases de efecto invernadero del global emitido en Europa, la Directiva 2003/87/CE de Comercio de Derechos de Emisión solamente incide en el sector industrial y en el de la energía. Medidas como el incremento del precio de los carburantes de los vehículos particulares, mediante el aumento de los impuestos que los gravan e instaurando un gasóleo profesional para limitar su efecto en la inflación o la instauración de peajes para la entrada de vehículos particulares en las grandes ciudades, se descartan por impopulares y por su evidente coste en votos, y se incide en un agente ajeno en principio al ciudadano, en “el malo de la película”, que siempre es la industria.
Supuestamente, y todos confiamos en que así funcione, a largo plazo la imposición de costes por emisión de CO2 a la industria fomentará la investigación y el desarrollo en procesos energéticamente más eficientes y la industria europea internalizará ese coste ambiental siendo otra vez competitiva, pero por el camino las pérdidas pueden ser enormes, para la economía europea... pero también para el medio ambiente, lo que resulta francamente desalentador.
Me explico: si la industria europea de neumáticos internaliza los costes de las emisiones de CO2 que se producen en todo el proceso de fabricación el coste unitario de producción de cada rueda subirá. Los neumáticos fabricados en países que no internalizan dichos costes ganarán cuota de mercado, porque los europeos seguiremos consumiendo, con lo que al CO2 generado en procesos probablemente mucho menos eficientes habrá que sumar los del transporte del neumático hasta el mercado europeo con lo que el efecto económico será negativo y el efecto ambiental.... también, con una mayor cantidad de CO2 en la atmósfera para producir el mismo bien de consumo... es decir, el Desarrollo Sostenible justo al revés.
A un problema de escala tan global como este sólo puede responder con medidas globales.
Veremos a ver que opina Al Gore.
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