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viernes, 4 de agosto de 2017

¿Necesita la Viceconsejería de Medio Ambiente del Gobierno Vasco más medios para realizar su labor?




Antes de meterme en disquisiciones: Sí. Definitivamente, sí. Sin ninguna duda.

¿Es especial el Departamento de Medio Ambiente, en concreto la Dirección de Administración Ambiental, respecto a otras direcciones o servicios del Gobierno que también se quejan de la falta de medios?

Sí. Sin duda. Y ahora les cuento nuestras razones para decir estas cosas.

Durante un tiempo, creo que puedo decir que lo tengo superado, en esta forma de hablar un poco atropellada que me caracteriza, sufrí un recurrente e inexplicable desliz freudiano que me hacía decir la palabra "entropía" casi cada vez que quería decir "empatía". Y el caso es que, cuando empezó a pasarme, apenas entendía qué significaba el concepto de "entropía"... y todavía hoy estoy un "poco verde" en termodinámica... quizás algún técnico me podría explicar cómo relacionar ambos conceptos... ¿quizás por la tendencia al equilibrio de temperaturas?

Uso con frecuencia la palabra "empatía" porque en mi trabajo es un concepto importante. Ser capaces de ponernos en el lugar de otras personas, de entender cuáles son las motivaciones últimas de los directivos y los técnicos de las empresas, comprender la situación personal y profesional de políticos y técnicos de la Administración, nos permite solucionar problemas, desencuentros, diferencias de opinión y encauzar el trabajo de todos hacia el Desarrollo Sostenible.

Durante este mes de julio de jornada intensiva, he conseguido sacar un par de ratos sueltos para ver este vídeo que recoge la comparecencia del Viceconsejero de Función Pública, Ándrés Zearreta y la Viceconsejera de Medio Ambiente, Elena Moreno,  ante la Comisión de Instituciones, Seguridad y Gobernanza Pública del Parlamento Vasco el pasado 30 de junio para, literalmente, "informar de la situación de interinidad y discriminación que sufre el personal técnico del Departamento de Medio Ambiente del Gobierno Vasco y propuestas para regularizar su situación"

El vídeo es largo. Dura 2 horas y media. Y, a pesar de la comparecencia conjunta de ambos viceconsejeros, como representantes del mismo gobierno, es inevitable observar las tiranteces en el marco de la coalición y cómo ambos defienden tesis, en la práctica, contrarias.

La Viceconsejera de Medio Ambiente detalla la delicada situación que sufre la Dirección de Administración Ambiental, en la que, con un descomunal volumen de extraordinariamente complejas tareas que, para ser realizadas con una mínima eficacia requieren una amplia formación y experiencia por parte de los técnicos (y no exagero ni un poquito),  contrasta la situación de interinidad mayoritaria entre, precisamente, el personal de dicha Dirección... alguno de ellos trabajando en Gobierno Vasco en esa situación de interinos desde ¡1986!.

Para nosotros, para todo el sector industrial y medioambiental, el Concurso de Traslados previsto para los próximos meses en Gobierno Vasco, es una amenaza muy grave. "Amenaza" porque la pérdida de capital humano, del conocimiento necesario para poder ejercer sus funciones con eficacia, provocaría sin duda un colapso en la ya muy delicada situación de las tramitaciones y procesos administrativos que se llevan a cabo en la Viceconsejería.

Hay quien puede pensar ("mal-pensar", en realidad) que a la Industria le puede convenir que el órgano administrativo encargado de regular y vigilar su comportamiento ambiental sea lo más débil e inoperativo posible...  pues se equivocan: la industria necesita, reclama si me apuran, técnicos suficientes para realizar su labor con eficacia. Pide personas excelentemente formadas, porque los técnicos formados y con experiencia son exigentes, como deben serlo, pero exigen con criterio y con coherencia.

Invitamos expresamente a los técnicos de medio ambiente (y de otros departamentos) a asistir a todas nuestras charlas, jornadas técnicos y cursos de formación. Nos interesa mucho conocer sus criterios, sus opiniones y tenerlas muy en cuenta a la hora de planificar nuestros trabajo y, juntos, recorrer el difícil camino hacia el más exigente nivel de protección medio ambiental, favoreciendo de paso la creación de empleo y riqueza. El desconocimiento lleva a la desconfianza y la desconfianza al miedo... y el miedo a la parálisis.

El vídeo es interesante pero, si no pueden verlo completo, limítense a ver un par de minutos, a partir 1:35:00. En esos minutos, el Viceconsejero de Función Pública resume en muy pocas frases, con evidente intención, la clave de todo el problema, pues viene a decir que todos los servicios del Gobierno son complejos y que la Dirección de Administración Ambiental no puede pedir un trato diferente... y, sintiéndolo mucho, entendiendo desde la empatía su postura, debo decir que se equivoca.

Somos, con casi total seguridad, la asociación empresarial sectorial vasca que trabaja con mayor número de departamentos del Gobierno. Por regulación, por proyectos, por competencias, colaboramos habitualmente con no menos de 8 departamentos diferentes, según la configuración del actual gobierno: empleo, transportes, desarrollo económico e infraestructuras, seguridad, salud, política lingüística, educación, etc. Sabemos lo complejo que puede llegar a ser el trabajo de un técnico en recursos humanos, de una empresa o del gobierno, siguiendo con la comparación que realiza el Sr. Zearreta, pero no llega, ni por asomo, a lo que supone el trabajo de un técnico que tiene que conocer la legislación ambiental y aplicarla a las actividades industriales.

Pero no culpen al Viceconsejero. No es culpa suya. A todos los que trabajamos en este ámbito nos ha pasado alguna vez. Cuando hemos intentado explicar un problema que nos preocupa a nuestra pareja, a un primo, un amigo... o al gerente, nos encontramos con cierta incomprensión, lo que dificulta mucho la empatía, y con respuestas del tipo: "No será para tanto"....

No es solamente que la legislación se amplísima, con cientos de páginas de boletín oficial europeo, del Estado, de la Comunidad Autónoma que leer y manejar con soltura, no es sólo que las actividades industriales sean instalaciones extraordinariamente complejas y de una diversidad enorme de equipos, de procesos, de materias primas, de tipos de contaminantes, no es sólo que los conocimientos científicos y técnicos que hacen falta para entender un sencillo informe de evaluación de emisiones a la atmósfera o de vertidos a dominio público sean amplios y complejos... es que todos esos factores cambian con extraordinaria velocidad y, casi cada semana, hay modificaciones importantes que los técnicos deben tener en cuenta.

AVEQ-KIMIKA es una asociación empresarial atípica. Lo sabemos y lo asumimos. Una premisa habitual de las asociaciones empresariales es que el Gobierno debe ser lo más pequeño (y eficaz, dicho sea de paso) posible. Esto se debe al axioma económico que dice que los sectores productivos mantienen a los no-productivos, en este caso vía gasto en impuestos, restando competitividad a aquellos.

Pues bien, nosotros declaramos solemnemente, como asociación empresarial en cuya misión y visión figura la protección del medio ambiente, que solicitamos que nuestros impuestos, nuestra carga fiscal, se dedique a dotar de los medios necesarios y de suficiente seguridad laboral a los técnicos del Departamento de Medio Ambiente del Gobierno Vasco, para que tengan tiempo de realizar su trabajo con eficacia, de formarse de forma continua y de visitar cuantas veces quieran nuestras instalaciones porque, si gracias a ello conseguimos que se mejoren en plazos y eficiencia los procedimientos ambientales, esa carga fiscal no será un gasto, será una inversión...  y de las muy productivas.

* Imagen cortesía de Azkorri Ikastetxea, Sdad. Coop.



martes, 23 de marzo de 2010

Ofensas y discrepancias



Hay algo con lo que en este blog intento ser muy cuidadoso... Aunque al parecer no siempre acierto. Pretendo ser muy escrupuloso en evitar, por todos los medios, que nadie pueda sentirse ofendido en su esfera estrictamente personal, por las reflexiones que vuelco en estos bits... y, además, no tengo el más mínimo reparo en disculparme públicamente si alguien se ha sentido personalmente molesto o agraviado.

Si se han fijado alguna vez, en este blog, todas las referencias que se realizan a personas concretas son, o intentan ser positivas, destacando aspectos que me parecen admirables. Alguien me dijo una vez: "Siempre que citas a alguien en el blog es para ponerlo por las nubes, ¿nunca tropiezas con alguien que no te guste?", y respondí una máxima que intento aplicar también en mi vida personal:"es que, para hablar mal de alguien, prefiero no hablar".

Si se han fijado, en todo momento, me he referido al ámbito personal, a cuestiones propias de su persona, eso no puede aplicarse a cuestiones profesionales.. si creo que un determinado proyecto o una determinada decisión es, en mi opinión, equivocada, si la creo perjudicial para el Desarrollo Sostenible de la Industria Vasca (y con ella de nuestra sociedad entera, no lo olvidemos...) lo diré aquí y donde haga falta... en democracia, tomar decisiones implica el riesgo de ser criticado por ello, implica que quien discrepe lo pueda decir y que del contraste de opiniones, de esa dialéctica, surjan soluciones y equilibrios.

Me revelan especialmente los adjetivos otorgados a colectivos, las generalizaciones que, por desgracia, no suele traer referencias positivas. Tópicos injustos, usados casi siempre con mala intención... y el motivo de esta rebeldía creo que no necesita mucha explicación: trabajo codo con codo con la industria y, hasta ahora, no me he encontrado al malvado y sin escrúpulos industrial avaricioso que busca el beneficio económico a cualquier precio y que tanto sale en las películas... ¿será porque quizás es que no existe?...

Hay un colectivo especialmente maltratado en cualquier conversación de sobremesa, especialmente zaherido por los siempre agudos (y divertidos, todo hay que decirlo...) chistes de Forges. Colectivo al que yo he defendido, en público y en privado, ante quien haya hecho falta, con el que he compartido muchas horas de reuniones, discusiones y peleas y que forman los funcionarios públicos.

Por cada ejemplo de funcionario indolente y pasota yo ofrezco 100 de abnegados trabajadores, motivados, con escasos medios, que pelean día a día por hacer las cosas cada vez mejor. Por cada funcionario ignorante yo señalaré 100 capaces y preparados, que pueden sostener (y de hecho han sostenido) elevadas discusiones con algunos de nuestros mejores técnicos... y eso es mucho decir...

Tras 15 años (o casi) dedicado al Derecho Administrativo, 13 años largos dedicado el Derecho Industrial, puedo decir que he conocido funcionarios y funcionarias de todos los perfiles, de todos los niveles de motivación, trabajando hora tras hora, batallando dentro de (y también “contra”) una organización muy ineficiente y extremadamente difícil de cambiar que no empuja, precisamente, a la implicación personal.

Si alguna persona de este colectivo se ha sentido ofendida por el contenido de este blog, humildemente, le pido que me perdone.

Eso sí, reclamo mi derecho a discrepar. Reclamo mi derecho a decir lo que pienso. Reclamo mi derecho a decir que una medida es desacertada, que un programa no está bien planteado, que un política no es correcta. Reclamo mi derecho a defender nuestra visión del Desarrollo Sostenible y no creo que nadie se pueda sentir ofendido por ello.

Reclamo mi derecho a decir que, de la misma forma que la industria más eficiente, también es la más limpia, la sobre-exigencia no conduce más que a la pérdida de competitividad, a la ilegalidad, a la competencia desleal y al subdesarrollo y, no lo olvidemos, el subdesarrollo y la contaminación están íntimamente ligados, de modo que esa sobre-exigencia, de la que algunos incluso presumen, perjudica el Desarrollo Sostenible, perjudica la salud y perjudica el medio ambiente.

De la discusión, de la dialéctica entre una Administración preparada y motivada y una industria innovadora y proactiva, surge, de la mejor manera posible, el Desarrollo Sostenible que tanto necesitamos y que la historia nos ha enseñado no se puede planificar en planes quinquenales.

Si alguien se ofende en lo personal porque diga y aplique esto en mi trabajo, lo siento enormemente, pero será esa persona la que tenga que hacer propósito de enmienda.


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jueves, 9 de julio de 2009

(La Administración Pública Desnuda).... vamos con las pegas.



Esto de los blogs es lo que tiene... te empiezas a liar...... Llevo un rato, entre mordisco y mordisco al sándwich, siguiendo un interesante debate en Twitter/blogs sobre la la definición y alcance que puede darse al término Administración Pública y en el cual hay una aportación realmente interesante de Aitor Grandes en su blog llamada “Administración Pública Desnuda”... que les invito a que la lean.

Defiende Aitor, con cierta razón, que cuando se unifiquen y soluciones los problemas de formatos, casi toda la relación (por no decir toda) de los ciudadanos con las Administraciones Públicas, podrían realizarse por vías electrónicas, lo que facilitaría el acceso a la información por parte de la ciudadanía en un ejercicio de transparencia absoluto y descomunal.

Este planteamiento idealista (y si me perdona Aitor, un tanto ingenuo) choca directamente con varios derechos fundamentales que, espero y confio sinceramente, las nuevas tecnologías no se encarguen de destruir completamente, como son la protección de la intimidad, la protección de los datos de carácter personal o, tal y como recoge con acierto la Ley 11/2007 de acceso a la Administración Electrónica: la no discriminación de los ciudadanos que, por el motivo que sea, no tienen acceso al uso de TICs

Desde el punto de vista de la industria, tenemos además un visión un poco más avanzada en estos temas, pues la normativa de acceso a la información medioambiental (Convenio de Aarhus, Directiva 2003/4/CE y Ley 27/2006) hace ya algún tiempo que condiciona el modo en el que la industria se relaciona con la Administración Pública, en un tema tan crucial como es la conciliación entre el derecho de acceso de los ciudadanos y el derecho al secreto industrial.

Me explico: el derecho de acceso a la información ambiental no puede cuestionarse pues parte de un principio incontestable: el medio ambiente es de todos (por lo tanto también mío) y tengo derecho a saber cómo afectan a mi propiedad las actividades de terceros..... pero es imprescindible conciliarlo con el legítimos derecho al secreto profesional e industrial, pues la transparencia absoluta de las actividades industriales y económicas, aplicado en ámbitos geográficos determinados, llevaría a limitar la competitividad de las empresas radicadas en dichos ámbitos, de tal manera que las abocaría a su cierre sin remedio.

En realidad, es la traslación de el concepto clave de la cumbre de la tierra de Río de Janeiro en 1992 a esta materia: el Desarrollo Sostenible.... la clave está en el equilibrio. En conciliar derechos, en compaginar la generación de riqueza, empleo y bienestar con la protección del medio ambiente y la salud.

La teoría que expone Aitor de la Administración Pública Desnuda, es atractiva y lúcida sin duda, pero debemos ser concientes, por muy partidarios que seamos de las TICs de los grandes riesgos que entraña para ciudadanos y actividades económicas.

Por no hablar de datos de Hacienda o de Sanidad y Salud, el Padrón.... o tantos datos sensibles que maneja la Administración y que no pueden, no deben, caer en manos equivocadas.


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